Hadjadj: «Estamos llamados a ser un original del Verbo»
El filósofo francés aborda el «ingenio español» en las traducciones bíblicas durante una conferencia en la Universidad San Dámaso
«¿Por qué estoy hablando aquí ante vosotros? Tengo la impresión de llegar como un perro en la misa. No solo porque soy francés entre españoles, filósofo entre teólogos o judío entre cristianos de origen, pero también porque, cuando pronuncio la palabra perro, no podéis saber si apunto al mamífero amigo del hombre o a la conjunción adversativa». De esta original manera ha comenzado este jueves Fabrice Hadjadj su conferencia en la Universidad San Dámaso con motivo de la fiesta de Santo Tomás de Aquino.
📰Vicente Martín, obispo auxiliar de Madrid, ha presidido la festividad de #SantoTomás junto a la @UniSanDamaso
— Archidiócesis de Madrid (@archimadrid) February 5, 2026
➡️«Que llevemos la verdad de Cristo a un mundo carente de sentido y esperanza desde una teología arrodillada que sabe a Evangelio»https://t.co/rEM9y2oKmb pic.twitter.com/6Qlb4U8im6
El filósofo francés, que está preparando el aterrizaje en España de su proyecto Incarnatus est, disertó sobre El ingenio español frente al primer versículo del Evangelio según san Juan. Así, tras distinguir entre los verbos ser y estar, característicos de nuestro idioma, se remontó a la escena del pecado original en la que Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?». Para Hadjadj, «esta primera pregunta viaja por toda la Biblia hasta conseguir su respuesta en el primer versículo del Evangelio según Juan».
«¿Dónde estás?»
El «ingenio español» se percibe en las traducciones bíblicas al castellano. En ellas, la versión «estaba junto a Dios» del primer capítulo de Juan «obviamente hace eco a la primera pregunta del Señor al hombre pecador: “¿Dónde estás?”». De este modo, «podemos estar dondequiera, en libertad filial, y ojalá que estemos junto al Padre», auspició.

Para el pensador, «la gran cuestión no es la del existir o del ser, sino la del estar». Por eso, traducir en nuestra lengua «que el Verbo estaba junto a Dios no supone una caída». Más bien supone «una elevación del ingenio español. Al mismo tiempo, supone un nuevo paso dentro de la revelación», ya que «estar es más que ser, desde el momento en que se está con el amado».
«¿Por qué estoy?»
Todo esto tiene sus consecuencias prácticas en nuestra vida y en nuestra vocación. «¿Por qué estoy? Para estar, por gracia del Verbo encarnado, junto a Dios —explicó—. Y también para ser su testigo aquí o allá, así o asá, estando en mi casa y andando por el camino, haciendo proezas y haciendo pis, en el éxito y en el fracaso, desde la primera cuna hasta la última cama…». Para el director de Incarnatus est, no existe un original del texto bíblico, «porque cada uno de nosotros está llamado a convertirse en un original del Verbo».
De este modo, «la Palabra de Dios no se contenta con estar traducida en un escrito. Quiere traducirse en una vida». Y así, al igual que Pilato puso un título en tres idiomas sobre la cruz de Cristo, «en último caso, la traducción del Verbo, para ser ratificada, pide una firma con sangre».
El santo patrón de las universidades y de los estudiantes ha sido honrado, además de con el acto académico en San Dámaso, con una Eucaristía en la colegiata de San Isidro presidida por el obispo auxiliar Vicente Martín.
«Que nuestro estudio no sea un simple ejercicio de erudición», pidió Martín, que incidió en que «el mejor modo de evangelizar» es «con nuestra propia vida, con la coherencia de nuestra existencia». Para ello, «llevemos la verdad de Cristo a un mundo carente de sentido y esperanza desde una teología arrodillada que sabe a Evangelio», señaló asimismo.