Gentes: Cristina Losada, periodista y escritora (en Libertad Digital) - Alfa y Omega

En España, parece que los únicos que no pueden abrir la boca para pedir cambios legislativos son los curas. Es una excepción singular, que no está escrita en ninguna parte. Si un obispo se pronuncia por reformar una ley, se organiza una batahola tremenda. En esta España, donde cualquiera le dice a un Gobierno lo que tiene que hacer, a la Iglesia católica se le discute la posibilidad de pronunciamiento público.