Francisco recuerda a Juan Pablo II: «No tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo» - Alfa y Omega

Francisco recuerda a Juan Pablo II: «No tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo»

Redacción
Una imagen de archivo de la Plaza de San Pedro con un cartel gigante de san Juan Pablo II

En el día que se celebra su memoria litúrgica, el papa san Juan Pablo II estuvo muy presente en la audiencia jubilar del Papa Francisco que se celebró este sábado en la Plaza de San Pedro. Lo estuvo porque hasta allí llegaron miles de polacos en la peregrinación nacional a Roma con motivo del 1050º aniversario del bautismo de su país, así como por las palabras que el hoy Pontífice pronunció sobre su predecesor.

«Hace exactamente 38 años, casi a esta hora, en esta plaza resonaban las palabras dirigidas a los hombres de todo el mundo: ¡No tengan miedo!… Abran, aún más abran de par en par las puertas a Cristo. Estas palabras las pronunció al comienzo de su pontificado, Juan Pablo II, Papa de profunda espiritualidad, plasmada por la milenaria herencia de la historia y de la cultura polaca transmitida en el espíritu de fe, de generación en generación. Esta herencia era para él fuente de esperanza, de poder y de coraje, con que exhortaba al mundo a abrir las puertas a Cristo. Esta invitación se transformó en una incesante proclamación del evangelio de la misericordia para el mundo y para el hombre, cuya continuación es este año jubilar», dijo Francisco dirigiéndose especialmente a los polacos.

Asimismo, les pidió que cuiden y perseveren en la fe, esperanza y amor que recibieron de sus antepasados y añadió: «Que en sus mentes y corazones resuene siempre el llamado de su gran compatriota a despertar en ustedes la fantasía de la misericordia, para que puedan brindar el testimonio del amor de Dios a todos los que lo necesitan. Les pido que me recuerden en sus oraciones. ¡Los bendigo de corazón! ¡Alabado sea Jesucristo!».

En su alocución a jóvenes, enfermos y recién casados, Francisco volvió a recordar al Papa polaco, que el mismo canonizó en abril de 2014: «Hoy es la memoria litúrgica de san Juan Pablo II. Que su coherente testimonio de fe sea una enseñanza para ustedes, queridos jóvenes, para afrontar los desafíos de la vida. A la luz de su ejemplo, queridos enfermos, abracen con esperanza la cruz de la enfermedad. Invoquen su celestial intercesión, queridos recién casados, para que nunca falte el amor en su nueva familia».

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