Esta judía está agradecida a Nostra aetate porque dinamitó «mis ideas sobre otras creencias» - Alfa y Omega

Esta judía está agradecida a Nostra aetate porque dinamitó «mis ideas sobre otras creencias»

60 años después de que Pablo VI firmara Nostra aetate, la judía Sarah Bernstein condena «la devastación en Gaza y la ceguera de mi sociedad»

Rodrigo Moreno Quicios
Sarah Bernstein es directora ejecutiva del Rossing Center for Education and Dialogue
Sarah Bernstein es directora ejecutiva del Rossing Center for Education and Dialogue. Foto: Vatican Media.

«Mi primer día en la universidad, entré en la habitación y vi inmediatamente un crucifijo que mi compañera de piso había colgado en la pared. Me quedé horrorizada: yo, una chica judía de 19 años, obligada a dormir en una habitación con un crucifijo». Lo ha narrado Sarah Bernstein, una judía de origen anglosajón, en la tarde de esta martes durante el acto interreligioso en el Aula Pablo VI por los 60 años de la declaración Nostra aetateNuestro tiempo—, preparada por el Concilio Vaticano II y promulgada por san Pablo VI sobre la relación de los cristianos con el resto de religiones. Es un acto en el que, en sus últimos minutos, después de participar en otro encuentro con líderes religiosos en el Coliseo, ha estado presente León XIV.

Bernstein es doctora en Estudios sobre la Paz y Reconciliación en la Universidad de Coventry y directora ejecutiva del Rossing Center for Education and Dialogue. Es un espacio formado por judíos, musulmanes y cristianos contra el odio. Continuando con su narración, la británica ha añadido cómo, de joven, airada por lo que consideró una afrenta, «pensé en cambiar de cuarto y llamé a mi madre y ella me dijo: “Todo va a salir bien”». Una frase muy simple, pero que realmente le tranquilizó. Después, «respiré profundo y conocí a Caroline, una católica devota y con la que, gracias a nuestra amistad, pude superar mis miedos».

Superar la sensación de amenaza

«El diálogo comienza con la relación», ha reivindicado esta británica afincada en Jerusalén, quien ha añadido que «los lazos que sobreviven a los momentos de crisis son los que se construyen sobre conversaciones sinceras por muy difíciles que sean». Este empeño implica «enfrentarse a nuestras reacciones más sensibles e instintivas, como la sensación de amenaza» que ella misma sintió «cuando vi aquel crucifijo».

Según Sarah Bernstein, «Nostra aetate fue una llamada valiente y revolucionaria a luchar contra las ideas negativas profundamente arraigadas sobre creencias distintas a las nuestras». «Como judía, estoy profundamente agradecida», ha sentenciado.

León XIV en el Aula Pablo VI
León XIV en el Aula Pablo VI. Foto: Vatican Media.

La doctora ha declarado que «los desafíos interreligiosos a veces parecen insuperables, pero Nostra aetate nos enseñó que el diálogo debe enfrentarse a las realidades más difíciles de nuestro tiempo aunque prefiramos evitarlas». «En Israel y Palestina, eso significa que debemos abordar nuestras diferencias nacionales y religiosas», ha emplazado. Lo que ha dado pie a que, después, encadenara una serie de condenas.

¿Quién es el judío para el palestino?

«Nostra aetate destacó el trasfondo judío de Jesús, María y los apóstoles pero, para muchos cristianos palestinos de hoy, el judío es el soldado israelí que lo detiene y registra en un checkpoint», ha denunciado. Igualmente ha lamentado que, «desde el 7 de octubre» de 2023, «la desesperación ha sido una tentación constante». Y que ella sintió «un profundo dolor por quienes han sido asesinados y tomados como rehenes».

Es un sufrimiento que se ha abstenido de emplear para justificar los ataques sistemáticos del Estado de Israel a la población civil de Palestina capitaneados por Benjamin Netanyahu. «Siento angustia por la devastación en Gaza y vergüenza por la ceguera moral de mi sociedad», ha confesado.

El aniversario ha contado con bailes de Bali, Java y Sumatra. Aparte de otros países
El aniversario ha contado con bailes de Bali, Java y Sumatra. Aparte de otros países. Foto: Vatican Media.

La académica ha revelado además que «me preocupa enormemente el aumento de los ataques de extremistas judíos contra cristianos y musulmanes en sus lugares de culto». «Traicionan los fundamentos de lo que somos los judíos y está mal», ha tachado sin paliativos. Otra condena que, de nuevo, no legitima «el aumento global del antisemitismo y la islamofobia», que de hecho «me consterna».

Finalmente, Bernstein ha reivindicado la labor del Rossing Center for Education and Dialogue, donde «en el espíritu de Nostra aetete, nos enfrentamos a las convicciones profundamente arraigadas que nos dividen». Y ha llamado a insistir en «cada acto de empatía que ayuda a cambiar nuestra realidad».

Las palabras de León XIV

Al final del acto ha intervenido el Papa León XIV. Sobre Nostra aetate, ha señalado que «hace 60 años se plantó una semilla de esperanza para el diálogo interreligioso». La presencia en el acto de unos 300 asistentes de todo el mundo «da testimonio de que esa semilla se ha convertido en un árbol fuerte cuyas ramas se han expandido a lo largo y ancho».

«Vuestra amistad y estima por la Iglesia católica brilló especialmente en la etapa final de la enfermedad del Papa Francisco», les ha agradecido. También en su propia elección como Pontífice y con la asistencia a sus primeras celebraciones. Además, ha llamado a reflexionar sobre alguna de las enseñanzas más significativas de Nostra aetate, como que «la humanidad se une cada vez más estrechamente y es tarea de la Iglesia promover la unidad y el amor entre hombres y mujeres y las naciones».

O que la Iglesia católica «no rechaza nada de lo que es verdadero y santo en estas religiones que reflejan un destello de aquella verda que ilumina a todos los hombres». De hecho, «invita a sus hijos e hijas a reconocer, preservar y promover lo que es cultural, moral y espiritualmente bueno en todos los pueblos.