Esta carta inédita de Benedicto XVI explica por qué pedir al rezar no es egoísta - Alfa y Omega

Esta carta inédita de Benedicto XVI explica por qué pedir al rezar no es egoísta

La misiva forma parte del libro La fede del futuro y está prologado por el cardenal Parolin. Benedicto XVI la escribió un año antes de morir

Rodrigo Moreno Quicios
Benedicto XVI en Cuatro Vientos en la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid en 2011. Foto: CNS/Paul haring

Una carta inédita de Benedicto XVI, fechada el 27 de abril de 2021, ha salido ahora a la luz en Italia y ofrece lo que muchos consideran una suerte de testamento espiritual sobre la oración y el futuro de la fe cristiana. El texto, publicado por el semanario británico The Catholic Herald, forma parte del libro La fede del futuro, editado por la casa italiana Edizioni Cantagalli, que reúne escritos hasta ahora inéditos o poco accesibles de Joseph Ratzinger.

Prólogo de Parolin

El volumen cuenta con un prólogo del cardenal Pietro Parolin, quien sitúa estas reflexiones en un contexto cultural marcado por la incertidumbre. Según Parolin, ya no es evidente que la humanidad continúe creyendo en Dios, y el futuro —también para la Teología— se ha convertido en una cuestión abierta. En un mundo acelerado, con «posibilidades extremas pero también peligros extremos», la esperanza parece haber cedido terreno a la inquietud. En ese escenario, la pregunta es directa: ¿tiene la fe algo que decir al mañana?

Benedicto XVI con su secretario Georg Gänswein. Foto: CNS/Paul Haring

La respuesta de Benedicto XVI se articula en torno a la oración. En la carta, titulada Introducción: Reflexiones sobre la oración cristiana, la define como «el acto religioso fundamental», el intento concreto de entrar en relación con Dios. Pero subraya que la especificidad cristiana está en que se ora «junto con Jesucristo y, al mismo tiempo, a Él». Cristo, verdadero hombre y verdadero Dios, es «el puente» que supera la distancia entre Dios y el ser humano y hace posible la oración.

«No» a los sacrificios per se

El Papa emérito insiste en que la oración cristiana no puede separarse de la Cruz ni de la Eucaristía. Recordando la frase bíblica «obedecer vale más que el sacrificio», sostiene que en Jesús se cumple la crítica definitiva a un culto reducido a ritos externos. «La oración cristiana, en cuanto oración junto con Jesucristo, está siempre anclada en la Eucaristía, conduce a ella y tiene lugar en ella», escribe. En la Eucaristía, afirma, Cristo ha pronunciado su «no» a los sacrificios meramente rituales y su gran «sí» ofrecido en la vida y en la muerte.

Benedicto XVI nada más ser elegido Pontífice. Foto: (OSV News/Max Rossi, Reuters

El texto aborda también la oración de petición. Frente a quienes consideran que pedir cosas concretas es una forma inferior de orar, Benedicto responde que el ser humano necesita presentar a Dios su vida real y que el Padrenuestro, con sus siete peticiones, lo confirma.