España crece, sí, pero los más pobres no lo notan
Funcas revela que, a pesar de los datos del FMI y del Banco de España, la carencia severa nos coloca en el top 5 de países más pobres de la UE
España lidera el crecimiento económico entre las grandes economías avanzadas en 2026, consolidando una expansión que supera con creces la media de la eurozona. Organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el propio Banco de España sitúan la previsión de crecimiento de su PIB para este año entre el 2,5% y el 2,6%, una velocidad de crucero duplica y hasta triplica los registros de socios comunitarios como Alemania, Francia o Italia.
Sin embargo, este crecimiento económico no llega a las capas más desfavorecidas de la sociedad. Los indicadores de carencia severa sugieren que el crecimiento económico y del empleo en los últimos años apenas han reducido el peso relativo de la población con mayores carencias en España, aquella que más dificultades económicas atraviesa en su vida, siendo peor la situación de los hogares con menores de 16 años. Así lo señala la fundación Funcas en su última nota sobre privación material y social severa, que, con datos de Eurostat, analiza en qué medida la expansión de la economía se ha traducido en una mejora de las condiciones de vida y en una reducción de la pobreza.

El análisis de Funcas muestra que la privación es superior en los hogares en los que viven menores de 16 años. En el último año con datos disponibles, 2025, los indicadores de carencia de los hogares con niños se situaron por encima de la media, en el 8,5% el de carencia material (frente a una media del 7,6 %) y en el 10,7% el de carencia material y social (frente a una media de 8,1 %).
En el top 5 de países pobres
Asimismo, el segmento adulto y laboralmente activo de la población, delimitado por las edades de 30 y 64 años, ha presentado tasas muy similares a la media en ambos indicadores. En 2025, su tasa de privación material severa fue del 8 % y la de privación material y social, del 8,8 %.
Consideradas las dos tasas de privación y con la perspectiva de los últimos 20 años, el análisis apunta a que, en realidad, la posición relativa de España entre los países de la UE de los 27 ha empeorado. Es uno de los pocos países en los que la carencia material y social severa ha tendido a crecer o a permanecer estable en la última década.
Así, en el año 2015 España ocupaba un lugar intermedio —el decimoquinto de los 27 países de la UE— de mayor a menor tasa de privación, y con una cifra (7,4 %) inferior a la media europea (9,7 %). Mientras, en 2025 se situaba ya en el quinto lugar, con una tasa del 8,1%, superior a la media europea, 6,3 %.