Es bueno escribir sobre la necesidad de «que todos los cristianos puedan percibir la fuerte conexión que existe entre el amor de Cristo y su llamada a acercarnos a los pobres». Esas palabras aparecen en las primeras líneas de la exhortación apostólica Dilexi te, que nos habla sobre el amor hacia los pobres, en la que el papa León XIV asume la idea de su predecesor Francisco.
Una imagen que marque la visita
Pero por encima de las palabras está aquello que hacemos. Como recoge el dicho popular «una imagen vale más que mil palabras». Todavía más en una época en la que la información llega mucho más fácilmente y de forma inmediata a través de la imagen, de fotos y videos.
De ahí la importancia del testimonio que León XIV dará con su presencia en CEDIA, el centro con el que Cáritas Madrid acompaña a las personas sin hogar. Una visita que, después de momentos protocolarios, será el primer acto del viaje a España. En Dilexi te, el actual pontífice nos recuerda que «al joven Francisco, antes rico y arrogante, le impactó encontrarse con la realidad de los marginados».
En una sociedad que no quiere ver a los descartados, los cristianos somos llamados, y así lo quiere el actual pontífice, a poner el foco en aquellos que no cuentan. Visitar CEDIA es algo que impactará a la opinión pública, creyentes y no creyentes. Se pone de manifiesto el trabajo que la Iglesia de Madrid, especialmente a través de Cáritas, lleva a cabo con las víctimas de la pobreza y de la exclusión. Un amor preferencial por los sintecho del que ya hablaba el Papa san Juan Pablo II en la encíclica Sollicitudo rei sociales, como nos recuerda Dilexi te.
Un barrio castigado por pobrezas
No podemos olvidar la ubicación de CEDIA, en uno de los barrios de Madrid que en las últimas décadas se ha visto castigado por diversas pobrezas. Una cuestión que no es baladí, pues podríamos decir que este es el único acto que se llevará a cabo en un barrio de este tipo a lo largo de la visita del pontífice a la capital de España.
«Estoy convencido de que la opción preferencial por los pobres genera una renovación extraordinaria tanto en la Iglesia como en la sociedad», afirma el pontífice en Dilexi te. Que visite CEDIA y que lo haga en primer lugar pone de manifiesto esa opción preferencial del Papa León XIV. Así hace suyo, en la práctica, que «escuchando el grito del pobre, estamos llamados a identificarnos con el corazón de Dios». No olvidemos que el mismo sufrimiento de Cristo se hace presente en el rostro herido de los pobres, como nos recuerda la exhortación apostólica.
Como es conocido y recoge el texto pontificio, «en Europa hay cada vez más familias que no logran llegar a fin de mes». Quedarse sin hogar es una de las consecuencias de esa realidad. Ante esa situación, Dilexi te insiste en que «Dios opta por los pobres», una condición asumida por el Mesías, que les llama bienaventurados. Siguiendo su ejemplo, todos los cristianos, y en eso León XIV nos da ejemplo, somos llamados a practicar la misericordia con los pobres. Ese es un imperativo en la vida de la Iglesia desde la primera comunidad cristiana, que el Papa Francisco expresó en su «¡Cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!».
No olvidemos que «los más pobres entre los pobres —los que no sólo carecen de bienes, sino también de voz y de reconocimiento de su dignidad— ocupan un lugar especial en el corazón de Dios», como nos dice León XIV en su exhortación. Somos de Dios cuando su corazón habita en nosotros, pero sobre todo cuando lo expresamos con nuestras acciones y opciones.