El perdón tras el asesinato del sacerdote acuchillado en Polonia

El perdón tras el asesinato del sacerdote acuchillado en Polonia 

Un ataque a la abadía de Jarosław deja cuatro heridos y un sacerdote muerto

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
La tumba del sacerdote fallecido. Foto: opactwo.pl
La tumba del sacerdote fallecido. Foto: opactwo.pl

«El 24 de septiembre tuvo lugar un trágico suceso en nuestra abadía. En la madrugada, cinco personas fueron atacadas con un cuchillo». Este es el mensaje de las monjas del monasterio benedictino de Jarosław, en el sureste de Polonia, tras el ataque que se llevó la vida del sacerdote Stanisław Zbojnowicz. 

Un ciudadano ucraniano de 31 años apuñaló a cinco personas, entre ellas tres sacerdotes. Según algunos testigos, el ataque comenzó en la iglesia y luego se trasladó a la cafetería del monasterio. Allí un grupo de sacerdotes se interpuso entre el atacante y un grupo de monjas y de visitantes. 

El padre Zbojnowicz falleció a causa de las heridas provocadas por las cuchilladas. Se cree que el autor de este suceso atravesaba problemas mentales. De hecho, tras ser detenido fue internado en una unidad psiquiátrica debido a un brote psicótico agudo. 

La abadía donde han tenido lugar los hechos. Foto: opactwo.pl.
La abadía donde han tenido lugar los hechos. Foto: Wp.

De los heridos, el padre Marek permanece en estado grave pero estable en un hospital de Jarosław. El padre Adrian Mantykiewicz ha regresado a la abadía tras recibir tratamiento por sus heridas. Otras dos personas también resultaron heridas: el señor Krzysztof y la señora Ewa, que asistían en ese momento a la Misa oficiada en la abadía. 

Mensaje de perdón 

Todos ellos están ya fuera de peligro, y en especial el padre Mantykiewicz regresó al altar dos días después con la cabeza vendada para emitir un mensaje viral perdonando al agresor y pidiendo por su conversión. 

La web de la abadía destaca en este sentido el mensaje del obispo de Przemyśl, a la que pertenece el monasterio, Adam Szal: «Oremos por el difunto padre Stanisław y su afligida familia, encomendemos a los enfermos en los hospitales, a todos los heridos y sus familias, y a los habitantes de Jarosław y sus alrededores».  

Asimismo, Szal también ha pedido «el don de la paz, la unidad y la fraternidad, y el arrepentimiento de quienes se aprovechan de las tragedias humanas para su propio beneficio o incitan al odio».