El Papa reza por las víctimas de la estampida en Israel y por Myanmar - Alfa y Omega

El Papa reza por las víctimas de la estampida en Israel y por Myanmar

Durante el regina coeli también ha recordado al nuevo beato de Venezuela, José Gregorio Hernández: «Era un médico lleno de ciencia y fe que supo reconocer en los enfermos el rostro de Cristo»

Redacción
Foto: Vatican Media

El Papa ha lamentado la estampida producida durante una peregrinación judía ortodoxa en el norte de Israel, en el mayor evento multitudinario desde el inicio de la pandemia de la COVID-19 en el país, que provocó la muerte de 45 personas y en la que más de 100 resultaron heridas, informa Europa Press.

«Con tristeza expreso mi cercanía a la población de Israel por el incidente del viernes pasado en el monte Merón que provocó la muerte de 45 personas y numerosos heridos. Aseguro mi recuerdo en la oración por las víctimas de esta tragedia y por sus familiares», ha señalado el Papa durante el rezo del regina coeli.

Francisco se ha asomado al balcón del Palacio Apostólico del Vaticano y ha saludado a los fieles que estaban en la plaza de San Pedro con mascarilla y respetando las distancias de seguridad.

El Papa también ha expresado su preocupación ante la situación que se vive en Myanmar, donde se han cumplido cuatro meses desde que el ejército tomara el poder por la fuerza en un golpe de Estado que mantiene en arresto domiciliario, aislada del mundo y con varias acusaciones a sus espaldas, a la exdirigente Aung San Suu Kyi, Nobel de la Paz en 1991.

«Pedimos a nuestra madre del cielo que hable al corazón de todos los responsables de Myanmar para que encuentren la valentía de recorrer la vía del encuentro y de la reconciliación y de la paz», ha implorado el Papa.

Nuevo beato en Venezuela

Finalmente, Francisco ha elogiado la figura del nuevo beato de Venezuela, el médico laico José Gregorio Hernández, y ha instado a que su ejemplo anime a la sociedad y a quienes sufren «en el cuerpo y el espíritu».

«Era un médico lleno de ciencia y de fe que supo reconocer en los enfermos el rostro de Cristo y, como buen samaritano, los socorrió con caridad evangélica», ha señalado el Pontífice.