El Papa receta a 700.000 franceses a Cristo como remedio para su «sed existencial» - Alfa y Omega

El Papa receta a 700.000 franceses a Cristo como remedio para su «sed existencial»

En la Plaza de la Concordia les pide que «no guardéis la fe en Jesucristo solo para vosotros mismos, sino dejadla desbordarse»

Rodrigo Moreno Quicios
León XIV en papamóvil cerca del Arco del Triunfo. Foto: Vatican News

León XIV ha reunido este sábado a unos 700.000 fieles en el centro de París durante la Misa celebrada en la plaza de la Concordia, desde donde ha invitado a los católicos franceses a afrontar la «sed existencial» y el «vacío» interior del hombre contemporáneo. Ante una multitud congregada a lo largo de tres kilómetros hasta la plaza de la Estrella y la avenida de la Grande-Armée, ha dicho que «es Jesucristo, a través de su encarnación, quien sale al encuentro de cada hombre en su historia y se revela a él como la verdadera fuente de agua viva capaz de saciar su sed», ha afirmado. Esa sed, ha explicado, no es principalmente material, sino «una sed de sentido, de verdad y de plenitud que habita en el corazón de cada uno».

El Papa en la Plaza de la Concordia. Foto: Vatican News

El Papa ha advertido de que incluso después de alcanzar objetivos personales y profesionales puede reaparecer el vacío interior. Ante él, ha señalado, las personas pueden buscar «nuevos placeres», «poseer nuevas cosas» o distraerse para evitar el «malestar interior». Frente a esa dinámica, ha planteado una pregunta: «¿En qué “fuente” se busca “saciar” la propia “sed”?».

Jesús conoce a cada persona «por su nombre»

León XIV ha situado en el centro de su homilía la relación personal con Cristo y la dignidad de cada ser humano. Jesús, ha dicho, es el «Buen Pastor» que conoce a cada persona «por su nombre» y cuida de ella. «Jesús revela el amor incondicional de Dios por nosotros. A sus ojos, ninguno de nosotros es un número en un documento de identidad, ni un código identificativo, sino una persona, una persona única e insustituible».

La celebración ha reunido a 700.000 fieles. Foto: Vatican News

El Pontífice ha llamado además a los católicos a no reservar su fe al ámbito privado. «No guardéis la fe en Jesucristo solo para vosotros mismos, sino dejadla desbordarse para saciar y colmar a las personas que encontréis», ha pedido. En particular, ha señalado a las familias, los jóvenes, los catecúmenos y los neófitos como protagonistas de la vida de la Iglesia.

Deberes para los recién bautizados

«¡Vosotros sois la Iglesia de hoy!», ha dicho a los jóvenes, a quienes ha agradecido su «entusiasmo», «dinamismo» y compromiso. A los recién iniciados en la fe les ha pedido que se conviertan en testigos capaces de «difundir a vuestro alrededor la civilización del amor».

La celebración ha concluido con el saludo del arzobispo de París, Laurent Ulrich, que ha entregado al Papa una reproducción de Notre Dame como «Reina de la paz» y «Puerta del cielo».