León XIV pide en el Instituto Católico de París evitar el «vacío» después del bautismo - Alfa y Omega

León XIV pide en el Instituto Católico de París evitar el «vacío» después del bautismo

Según el Papa, los ritos de iniciación pueden ser una «puerta de entrada al misterio de la fe», pero el camino debe continuar después de los sacramentos

Rodrigo Moreno Quicios
El Santo Padre ingresa en la sala para el encuentro con los miembros de la Asamblea Sinodal Provincial en el Instituto Católico de París este sábado 26 de septiembre de 2026. Foto: Vatican Media

León XIV ha pedido a la Iglesia en Francia que acoja y acompañe a los numerosos adultos que se acercan hoy a la fe en una sociedad marcada por la secularización. Durante su visita al Instituto Católico de París, se ha reunido con miembros de la Asamblea Sinodal Provincial, catecúmenos y neófitos de nueve diócesis de la región de Île-de-France y de la diócesis de las Fuerzas Armadas francesas.

El encuentro se ha producido casi cincuenta años después de la visita de Juan Pablo II al centro universitario, que acaba de celebrar su 150 aniversario. León XIV ha recordado la historia espiritual del lugar, vinculada a figuras como el hermano Laurent de la Resurrección, autor de La práctica de la presencia de Dios, y a los mártires de 1792, la Madre Camille de Soyécourt y los beatos Frédéric Ozanam y Christian de Chergé.

Contra el «pesimismo estéril»

El motivo central de la visita ha sido el crecimiento del catecumenado de adultos. El Papa ha recibido con «profunda gratitud» este fenómeno y pidió evitar el «pesimismo estéril» ante una realidad que, a su juicio, muestra «la obra imprevisible de Dios». Los testimonios de varios catecúmenos y neófitos han permitido poner rostro a quienes están redescubriendo el Evangelio.

El Papa recuerda a los mártires de 1792. Foto: Vatican Media

La cuestión, ha señalado León XIV, no consiste únicamente en preparar a estas personas para recibir el bautismo. La Iglesia debe preguntarse cómo acompañarlas después e integrarlas plenamente en sus comunidades. En este contexto, ha asumido la expresión de una Iglesia «en estado de iniciación».

Esta actitud supone una oportunidad para las propias comunidades cristianas, que pueden renovar su fe a partir de quienes comienzan a descubrirla, pero también una responsabilidad. El Papa ha advertido de la necesidad de evitar el «vacío» posterior al bautismo y de ofrecer un acompañamiento que integre formación bíblica y teológica, oración, conocimiento de la doctrina y vida moral.

Seguir después de la «puerta de entrada»

León XIV ha destacado además el papel de la liturgia. Los ritos de iniciación pueden ser una «puerta de entrada al misterio de la fe», pero el camino debe continuar después de los sacramentos. Por ello, ha reclamado una preparación adecuada de quienes acompañan a los catecúmenos, incluido un conocimiento profundo del Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos y de las dimensiones humanas, espirituales y teológicas de estos procesos.

Un momento del encuentro del Papa con los miembros de la Asamblea Sinodal Provincial en el Instituto Católico de París. Foto: Vatican Media

El Papa ha subrayado finalmente que los nuevos bautizados no son únicamente destinatarios de la acción de la Iglesia. También pueden convertirse en agentes de evangelización. Tras evocar a san Agustín, ha exhortado directamente a los catecúmenos y neófitos: «¡Sed vosotros también misioneros del Evangelio en esta sociedad!».