El Papa quiere reuniones anuales para gobernar con los cardenales - Alfa y Omega

El Papa quiere reuniones anuales para gobernar con los cardenales

Frente al formato anterior de los consistorios, poco eficaces y por ello escasos, y al de un consejo reducido de Francisco, León XIV ha modificado el método para centrar temas con sus colaboradores

Javier Martínez-Brocal
El Papa León XIV celebra un consistorio con cardenales de todo el mundo en el Vaticano el 8 de enero de 2026
El Papa León XIV celebra un consistorio con cardenales de todo el mundo en el Vaticano el 8 de enero de 2026. Foto: OSV News / Simone Risoluti, Vatican Media.

Si durante sus ocho primeros meses de pontificado ha estado escuchando a sus colaboradores de la Curia, el Papa ha tenido un consistorio para consultar a los cardenales de lejos de Roma, antes de rematar las líneas maestras para los próximos años. Lo que más ha sorprendido a quienes participaron es que León XIV llegó con un cuaderno y un bolígrafo y estuvo casi todo el tiempo tomando notas. «Siento la necesidad de poder contar con vosotros: ¡sois quienes habéis llamado a este servidor a esta misión! Por eso, creo que es importante que trabajemos juntos, que discernamos juntos, que busquemos lo que Dios nos pide», les explicó el primer día. Salió tan satisfecho que decidió reunir a los cardenales al menos una vez al año, aunque no tanto como «grupo de expertos, sino como comunidad de fe».

«Fue apasionante ver que el Santo Padre escuchó más de lo que habló. Y cuando habló, fue muy claro e incluyó también momentos divertidos».
Pablo Virgilio David
Obispo de Caloocan (Filipinas)

Ante un mundo marcado por divisiones y el fin del multilateralismo, León XIV quiere que el colegio de cardenales sea un «modelo de unidad», ejemplo de cómo es posible escuchar y proponer ideas sin considerar enemigos a quienes piensan de otro modo. Ha mostrado que este va a ser el método de su pontificado y que el consistorio ha sido el ensayo general. Es una novedad. Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco convocaron muy pocos consistorios porque el método de trabajo no funcionaba. En general, un cardenal exponía un tema extensamente y luego los casi 200 participantes intervenían para comentarlo; pero eso no ayudaba a razonar. Por eso, Bergoglio formó un selecto Consejo de Cardenales, con solo nueve miembros que informaban al Papa con agilidad y ofrecían opiniones menos dispersas.

El Papa León XIV dirige una oración durante el consistorio.
El Papa León XIV dirige una oración durante el consistorio. Foto: OSV News / Simone Risoluti, Vatican Media.

León XIV ha cambiado el método para centrar los temas y que los cardenales le transmitan sus prioridades. Repartió a los 170 asistentes en grupos de siete u ocho, por idiomas. Así pudieron mantener conversaciones en el Espíritu, en las que se participa preguntándose qué es lo que Dios desea transmitirme y no tanto si estoy de acuerdo con lo que se dice. Además les pidió que el punto de partida no fueran sus ideas sino la situación de sus diócesis, «una humanidad hambrienta de bien y de paz, en un mundo en el que la saciedad y el hambre, la abundancia y la miseria, la lucha por la supervivencia y el desesperado vacío existencial siguen dividiendo e hiriendo a las personas, a las naciones y a las comunidades». Con esa perspectiva, los cardenales seleccionaron dos temas de trabajo: la sinodalidad y la misión de la Iglesia.

«El Papa nos dijo “estoy aquí para escuchar”. Y eso es lo que ha hecho».
Luis José Rueda Aparicio
Arzobispo de Bogotá (Colombia)

A la salida, los cardenales se mostraron muy satisfechos. «Hemos experimentado la fraternidad y se veía que el Papa quería escucharnos, estar con nosotros, con sencillez, con informalidad», describe a Alfa y Omega Claudio Gugerotti, prefecto del dicasterio para las Iglesias orientales. También para el arzobispo de Johannesburgo (Sudáfrica), Stephen Brislin, ha sido importante «la oportunidad de conocernos y escucharnos, pues venimos de diferentes partes del mundo». «Cada uno tiene su punto de vista y aporta elementos que pueden ayudar al Santo Padre a llevar a cabo su misión y que también nos sirven a nosotros para comprender mejor sus decisiones», resume Fernando Filoni, gran maestre de la Orden del Santo Sepulcro. «La idea era expresar inquietudes para que el Papa conduzca a la Iglesia a través de los órganos de gobierno», subraya Cristóbal López Romero, arzobispo de Rabat (Marruecos). «Hemos visto que hay continuidad, no tanto con Francisco, sino con el Evangelio, con el Vaticano II».

«Ha sido hermoso. Ha sido un tiempo real de expresión personal para quien quisiera hablar. El objetivo no era tomar decisiones, sino construir fraternidad».
Jean-Paul Vesco
Arzobispo de Argel (Argelia)

También el Papa estaba feliz. Ya está preparando el próximo consistorio, en junio, y con sencillez pidió a quienes tengan dificultades económicas para viajar a Roma que le avisen para ayudarlos. «Les reitero mi compromiso de hacer mi parte y ofrecerles a ustedes y a toda la Iglesia una estructura de relaciones y de servicio, capaz de apoyarlos y respaldarlos, para afrontar juntos con mayor pertinencia y eficacia los retos actuales de la misión». Un estilo de liderazgo diferente en el panorama actual.