El Papa: «Nunca subestimemos la violencia contra las mujeres» - Alfa y Omega

El Papa: «Nunca subestimemos la violencia contra las mujeres»

En el Día Internacional de la Mujer, León XIV denuncia cualquier forma de abuso y pide a la sociedad no mirar hacia otro lado ante una de las injusticias más extendidas

Cristina Sánchez Aguilar
Mujeres desplazadas de Sudán del Sur. Foto: OSV News photo / El Tayeb Siddig, Reuters.
Mujeres desplazadas de Sudán del Sur. Foto: OSV News photo / El Tayeb Siddig, Reuters.

En el Día Internacional de la Mujer, León XIV ha lanzado un llamamiento firme a la sociedad: no minimizar ni justificar la violencia contra las mujeres, una realidad que sigue afectando a millones de personas en todo el mundo.

El Pontífice ha advertido de que muchas formas de violencia permanecen ocultas o se banalizan, especialmente en contextos culturales o familiares donde las víctimas sienten miedo o presión para guardar silencio. Lo ha hecho en una carta publicada en la edición de este mes de la revista Piazza San Pietro y dada a conocer hoy, 8 de marzo. En el texto, el Papa, ha pedido que cada caso sea tomado en serio y que las mujeres encuentren apoyo para denunciar y salir de situaciones de abuso.

«Nunca se debe subestimar un acto de violencia y no debemos tener miedo de denunciarla, incluido ese clima que la justifica o que atenúa o niega las responsabilidades», ha afirmado el Papa.

El Pontífice ha subrayado que la violencia —en cualquiera de sus formas— supone una línea roja moral para cualquier sociedad. «La violencia, cualquier violencia, es la frontera que divide la civilización de la barbarie», ha advertido.

El valor del «genio femenino»

En su reflexión, León XIV también ha recordado la aportación decisiva de las mujeres a la sociedad y a la Iglesia. Retomando una expresión acuñada por Juan Pablo II, el Papa ha hablado del «genio femenino», que considera especialmente necesario en el mundo actual.

Las mujeres —ha explicado— son «protagonistas y creadoras de una cultura del cuidado y de la fraternidad indispensable para dar futuro y dignidad a toda la humanidad».

Sin embargo, precisamente por encarnar valores esenciales como la libertad, la igualdad o la solidaridad, el Papa ha reconocido que muchas veces se convierten en víctimas de una sociedad marcada por la violencia. «Quizás también por eso hoy son golpeadas y asesinadas», ha afirmado, porque representan «un signo de contradicción en esta sociedad confusa, incierta y violenta».

Educar para cambiar la cultura

Ante esta realidad, el Pontífice ha insistido en la necesidad de un cambio cultural profundo que comience con la educación de las nuevas generaciones. En este sentido, ha propuesto reforzar la colaboración entre instituciones educativas y comunidades cristianas para promover una auténtica cultura del respeto.

«Caminar juntos en el respeto recíproco de la propia humanidad no es un sueño, sino la única realidad posible para construir un mundo de luz para todos», ha escrito.

Por ello, ha concluido con una llamada a actuar desde la formación y la responsabilidad colectiva: «Hay que eliminar esta violencia y buscar la manera de formar la mentalidad; debemos ser personas de paz, que quieren el bien de todos».