El Papa: «La alianza entre ancianos y niños salvará la familia» - Alfa y Omega

El Papa: «La alianza entre ancianos y niños salvará la familia»

Francisco insiste en la importancia de la conexión entre las distintas generaciones, una idea que repitió frecuentemente al final del curso pasado

Redacción
Francisco hablando con el niño que ha subido hasta donde él estaba.

«La alianza entre ancianos y niños salvará la familia». Este fue uno de los principales mensajes que el Papa Francisco lanzó durante la catequesis que pronunció este miércoles 17 de agosto en el Aula Pablo VI durante la audiencia general.

Sus palabras se vieron refrendadas por sorpresa cuando un niño salió de entre el público y se acercó corriendo al Santo Padre. «Este niño ha sido valiente al acercarse y es justo de lo que estábamos hablando: ¡alianza entre jóvenes y ancianos!», dijo el Pontífice, que regaló al pequeño un rosario y lo mantuvo un rato junto a él.

Francisco, que tras el parón del mes de julio ha vuelto a dedicar la catequesis al tema de la vejez, también explicó que «el testimonio de los ancianos une las edades de la vida y las propias dimensiones de tiempo: pasado, presente y futuro». Y añadió: «Es doloroso y perjudicial ver las edades de la vida concebidas como mundos separados, que compiten entre sí, cada uno tratando de vivir a expensas del otro».

Por último, el Papa hizo alusión a la muerte. «Es ciertamente un paso difícil en la vida», aseguró. Pero «también es el paso que cierra el tiempo de la incertidumbre y desconecta el reloj. Porque la belleza de la vida, que ya no tiene fecha de caducidad, comienza precisamente en ese momento».

Pueblo atormentado

Antes de retirarse, el Santo Padre volvió a acordarse de Ucrania durante el saludo a los fieles en los diferentes idiomas. «Mi pensamiento va a Ucrania, no olvidemos a ese pueblo atormentado», pidió.

También se refirió al país cuando se dirigió a los polacos presentes en el Aula Pablo VI. «Muchos ucranianos han encontrado un hogar acogedor en Polonia y algunos de ellos se encuentran estos días entre los miles de peregrinos que caminan hacia el santuario de Jasna Góra, rezando por la paz y la reconciliación en el mundo». Por ello, animó a confiar «el destino de Europa y del mundo a la Virgen Negra».