Francisco dice a los niños que «las guerras son siempre un error» - Alfa y Omega

Francisco dice a los niños que «las guerras son siempre un error»

«Con demasiada frecuencia, quienes se convierten en líderes de una nación no pueden frenar su deseo de ser los más fuertes de todos», responde el Papa Francisco a las preguntas de niños de todo el mundo en un nuevo libro

Redacción
«Los niños sois muy buenos para acoger a nuevos compañeros y compañeras», escribe el Papa. Foto: CNS.

Queridos niños es el título del nuevo libro del Papa Francisco, un volumen con preguntas de niños de todo el mundo a las que da respuesta el Papa Francisco, idea del periodista del diario La Stampa Domenico Agasso.

En él, un niño español llamado Darío pregunta al Papa: «¿Por qué hay guerras?». «Porque cuando nos hacemos adultos corremos el riesgo de caer en la tentación de volvernos egoístas —responde el Pontífice— y, por tanto, de querer poder y dinero, incluso a costa de hacer la guerra a algún otro país».

«Con demasiada frecuencia, en la historia, quienes se han convertido en líderes de una nación no han podido frenar su deseo de ser los más fuertes de todos, de dominar el mundo», continúa el Papa en el libro que verá la luz la semana que viene en Italia y del que se ha hecho eco la agencia EFE. Este fenómeno se llama «interés imperialista», dice Francisco a la pregunta de Darío, y es algo «que estudiarás en la escuela en los libros de historia. Hoy en el planeta hay muchas guerras y violencia, y aunque haya quienes digan que a veces tienen razón, no tengo dudas de que entenderéis que siempre se equivocan. Las guerras siempre son un error».

Otra niña llamada Isabela, de 9 años, de Panamá, pregunta al Pontífice: «¿Crees que algún día habrá paz en todo el mundo?», a lo que Francisco le responde con optimismo: «Sí, no debemos resignarnos, la paz es posible, realizable. Tengo la esperanza de que tarde o temprano los mayores comprendan que en un mundo completamente pacífico todos viven mejor».

En sus respuestas, Francisco anima a los niños a considerar sus amigos a todos «sin importar el país de origen, la diferente religión o su cultura. Vosotros sois un ejemplo para aquellos que tienen prejuicios sobre los que vienen de lejos, sobre los extranjeros», pues «ya nadie debería sentirse extranjero en ningún lugar, y vosotros los niños sois muy buenos para acoger a nuevos compañeros y compañeras».

También defiende el Papa que «los adultos deben aprender de los niños porque son sabios y tienen un corazón puro, sin prejuicios. Dicen la verdad en la cara y, sin darse cuenta, ayudan a los adultos que saben escucharlos y, en particular, a sus padres, a vivir de manera más honesta y generosa».

Junto a ello, Francisco espera que emerja «una conciencia colectiva de los jóvenes y de los niños sobre las cuestiones medioambientales» que se plasme «en que tarde o temprano los países más ricos entiendan que deben iniciar una transformación social que permita a todos una vida digna y la posibilidad de soñar con una época próspera no muy lejana».

La publicación de Queridos niños se enmarca dentro de la próxima gran reunión de Francisco con niños de todo el mundo el próximo 6 de noviembre en el Vaticano, en un evento que tiene como lema Aprendamos de los niños y de las niñas.