El Papa bautiza a hijos de empleados del Vaticano y les pide que les eduquen en la fe
En el ángelus, León XIV ha invitado a los peregrinos en la plaza de San Pedro a «hacer memoria del don recibido» al bautizarse y «testimoniarlo con alegría»
León XIV ha presidido este domingo (festividad del Bautismo del Señor) una Misa en la Capilla Sixtina en la que ha administrado el sacramento a varios bebés hijos de empleados vaticanos. Es una costumbre vaticana que el Papa ha realizado esta mañana por primera vez. En su homilía, ha recordado a los padres que, al bautizarse, «los hijos que ahora tenéis en brazos se convierten en criaturas nuevas». También que «Dios los ama» y que «así como de vosotros, sus padres, han recibido la vida, ahora reciben también el sentido para vivirla: la fe».
Según el Santo Padre, «la fe es más que necesaria» para la vida, como «el alimento y el vestido» porque «con Dios la vida encuentra la salvación». Ha celebrado que este domingo «vuestros hijos se convierten en cristianos, en nuestros hermanos y hermanas».
«Dios se manifiesta a través de vosotros»
León XIV ha recordado a los padres que ahora tienen la misión de transmitir la fe, pues «el amor providente de Dios se manifiesta en la tierra a través de vosotros». Les ha asegurado que, aunque ahora sean muy pequeños, según pasen los años, «llegará el día en que serán pesados para llevarlos en brazos y llegará también el día en que serán ellos quienes os sostengan a vosotros».

El Pontífice ha reivindicado que el Bautismo es un sacramento que «nos une en la única familia de la Iglesia» y ha deseado que «santifique en todo momento a todas sus familias, otorgando fuerza y constancia al afecto que los une». Al final de la Eucaristía, ha animado a padres e hijos a «que continúen ese camino, con alegría, a lo largo del año que acaba de comenzar y durante toda la vida, seguros de que el Señor siempre acompañará vuestros pasos».
«Hacer memoria del don recibido» como pedía Francisco
Más tarde, desde la ventana del Palacio Apostólico, León XIV ha insistido en el significado de esta festividad al rezar el ángelus. Con ella comienza el tiempo ordinario, «un período que nos invita a seguir al Señor, escuchar su Palabra e imitar sus gestos de amor al prójimo».
El Papa ha recordado el Bautismo de Jesús en el Jordán, donde se reveló la Santísima Trinidad, para explicar que «Dios no mira el mundo desde lejos» sino que «viene entre nosotros, haciéndonos parte de un sorprendente proyecto de amor para toda la humanidad». Por eso ha pedido «hacer memoria del gran don recibido» y «testimoniarlo con alegría y coherencia». Es algo parecido a lo que ya solicitaba el Papa Francisco, que invitaba a todos los fieles a averiguar qué día se bautizaron para celebrarlo como su cumpleaños.
León XIV ha rezado también por los países que sufren conflictos tras su catequesis desde la ventana de la biblioteca del Palacio Apostólico. Ha expresado su preocupación por Oriente Medio, con especial atención a Irán y Siria, «donde tensiones persistentes están provocando la muerte de muchas personas». En Irán, la represión a las protestas que recorren casi 200 ciudades han dejado unas 190 víctimas y más de 2.000 detenidos. En Siria, los combates en Alepo siguen causando muertos y heridos. El Pontífice ha pedido «paciencia, diálogo y paz» y extendido su súplica a Ucrania.