El Papa a un colegio de Madrid: «La educación auténtica integra fe y razón»
León XIV pide métodos que unan «ciencias, historia, ética y espiritualidad» para que la identidad cristiana «no sea un sello decorativo o un adorno»
León XIV ha enviado este sábado un mensaje al congreso Sin identidad no hay educación, organizado por el colegio agustino Nuestra Señora del Buen Consejo, de Madrid. En él expresa su «profunda alegría y gratitud» por la labor de la comunidad educativa, pues «vuestro compromiso diario no es nada sencillo ante una constante transformación de los procesos educativos».
En este sentido, señala que esta vocación está hoy dificultada por «la extrema digitalización y la fragmentación cultural», y valora «cuánto bien» realizan los educadores a pesar de las condiciones «realmente complejas». Por eso destaca que su misión «es fermento vivo no sólo para las nuevas generaciones, sino también para las comunidades».
Fe y razón, unidos
Al valorar la diversidad de enfoques pedagógicos dentro de la educación católica, pide mantener siempre a Cristo como referencia, y subraya que «la educación auténtica integra la fe y la razón», pues «son caminos complementarios». Así, considera en esta línea «promover métodos que articulen ciencias, historia, ética y espiritualidad». De este modo, la identidad cristiana «no es un sello decorativo o un adorno» de los centros, sino «el núcleo mismo que da sentido, método y propósito al proceso educativo».
Asimismo, la dimensión educativa reclama «una verdadera colaboración entre la familia, la parroquia, la escuela y las realidades territoriales», dice el Papa, que insiste que «para la educación cristiana la brújula es Cristo», y sin esa luz «la misión educativa se vacía de significado».
Cuidado con la IA
El mensaje al colegio madrileño enlaza con otro que realizó el Papa unas horas antes a la Conferencia Nacional de la Juventud Católica. En una conexión online con más de 15.000 adolescentes, dijo a los jóvenes que «la tecnología puede ayudarnos realmente a vivir nuestra fe cristiana», y proporciona «herramientas increíbles para rezar, leer la Biblia y aprender más sobre nuestras creencias».
Sin embargo, les alertó: «Tengan cuidado de que el uso de la IA no limite su verdadero crecimiento humano. Úsenla de tal manera que, si desapareciera mañana, aún sabrían cómo pensar, crear y actuar por sí mismos. Recuerden: la IA nunca podrá reemplazar el don único que ustedes son para el mundo».