El obispo de Getafe no teme al nuevo Gobierno

«Si hablamos de preocupación como miedo a la insignificancia o a la invisibilidad, al rechazo o al menosprecio, en mi caso, francamente no la hay», ha escrito Ginés García Beltrán en su carta semanal

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Foto: Guillermo Baltasar

«Si hablamos de preocupación como miedo a la insignificancia o a la invisibilidad, al rechazo o al menosprecio, en mi caso, francamente no la hay», ha escrito Ginés García Beltrán en su carta semanal

En su carta semanal, Ginés García Beltrán, obispo de Getafe, responde a los católicos «que nos preguntan a los pastores sobre el futuro de la fe y de la Iglesia en la nueva situación política marcada por un nuevo Gobierno en España».

«En estos días he oído muchas veces la misma pregunta: ¿Están los obispos preocupados ante este nuevo Gobierno?», dice al comienzo de su carta. Una cuestión a la que responde con franqueza: «Si se entiende por preocupación la actitud ante lo desconocido o ante las propuestas de Gobierno sobre un laicismo excluyente, podemos decir que hay preocupación expectante».

«Sin embargo, si hablamos de preocupación como miedo a la insignificancia o a la invisibilidad, al rechazo o al menosprecio, en mi caso, francamente, no», matiza el obispo. A su juicio, «la Iglesia es del Señor, y la barca será débil y pobre, pero en la tempestad se hace fuerte porque la vela que la impulsa es la fuerza del Resucitado». Por ese motivo, invita a los cristianos a anunciar a Jesucristo y proponer su Evangelio «ahora más que nunca».

Ginés García Beltrán también llama no enrocarse ante el nuevo Ejecutivo. «Para vivir su vocación, la Iglesia siempre estará en actitud de honesto diálogo con los poderes públicos, y siempre tendrá la mano tendida a la colaboración en lo que respecta al bien y al desarrollo del hombre y de la sociedad». Aunque matiza: «“No tenemos miedo a esta convivencia en libertad”, decían hace años los obispos españoles. Ahora bien, “el Estado y la sociedad están obligados a respetar y garantizar la libertad de todos”».

Por último, ha recordado que «los católicos tenemos que ser hombres y mujeres de esperanza». A ellos les encarga «rezar por España, y por los que nos gobiernan, para que a todos llegue el amor de Dios que cambia los corazones y los hace a imagen del suyo».

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