El folk rock de Escocia - Alfa y Omega

El folk rock de Escocia

Álex González
The Proclaimers durante un concierto.
The Proclaimers durante el concierto ofrecido en Sheffield el 4 de julio de 2015. Foto: Wikimedia Commons / Neil Theasby.

Muchos asocian la música de este país gaélico a las gaitas o a la música de tinte rápido de películas como Trainspotting, que se rodó en la capital, Edimburgo. Y razón no les falta. Ahora bien, la música escocesa es mucho más rica de lo que el imaginario puede hacernos pensar; por eso me gustaría aprovechar este espacio para reivindicar a un grupo histórico que empezó a sacar álbumes en los años 80 y que todavía sigue en activo. Os hablo de dos hermanos gemelos llamado Charlie y Craig Reid, que se esconden bajo el nombre artístico de The Proclaimers y que son los máximos exponentes que ha tenido en la cultura popular local el folk rock escocés. Cantan a la vez con ese acento tan peculiar que hay en esa zona norte de las islas británicas, y además uno toca la guitarra y otro hace las percusiones. Hasta ahí todo bien: dos emblemas que crecieron en el barrio obrero de Leith de la ciudad de Edimburgo. Este lugar se distingue por ser de gente trabajadora y con su propio equipo de futbol, llamado Hibbernian. Está alejado de la zona más turística como es la Old Town; que por cierto recomiendo conocer a cualquier lector que lo desee: con su castillo, la Royal Mile, el Palacio de Hollyrood House, los cementerios, la catedral y, por supuesto, la cafetería The Elephant House, donde J. K. Rowling empezó a escribir los libros de Harry Potter. También la Galería Nacional donde está, entre otras cosas, la oveja Dolly. 

Pero sigamos hablando de música y de estos dos hermanos porque, aunque ellos empezaron en el instituto tocando punk con esa rebeldía juvenil que caracteriza esa etapa de la vida, lo cierto es que fue su acercamiento al estilo del folk rock que comentamos lo que los hizo destacar a nivel mundial. En 1988 publicaron su segundo álbum, llamado Sunshine on Leith, que fue disco de platino en Reino Unido y que dio el salto a Estados Unidos siendo disco de oro. Un trabajo espectacular que casi cuatro décadas después los lleva a seguir cantando canciones del mismo, como el mítico I’m Gonna Be 500 Miles o I’m on my Way. La primera de ellas es todo un himno mundial utilizado incluso en anuncios televisivos en España: un tema sobre el amor incondicional de un hombre a su pareja, con quien desea regresar a casa para pasar tiempo a su lado sin importarle la distancia que tenga que recorrer. Hoy es una letra que se canta de forma extraoficial en cada uno de los partidos que juega la selección escocesa. La gente la ha hecho suya, y es la seña identificativa más emblemática de la música de Edimburgo de las últimas décadas.