El comisario general de UNRWA transmite al Papa cómo «la miseria prevalece» en Gaza
El 80 % de las escuelas en Gaza han sido destruidas o gravemente dañadas, ha advertido Philippe Lazzarini, comisario general de UNRWA a León XIV
Philippe Lazzarini, comisario general de UNRWA, ha regresado este martes al Vaticano por primera vez tras los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la desproporcionada respuesta del Estado de Israel. Allí se ha reunido con León XIV.
El responsable de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) ha descrito al Papa la situación en esta región de Palestina, Estado reconocido tanto por España como por el Vaticano. A su juicio, ya no es de «emergencia» sino de «devastación prolongada». En entrevista con la prensa vaticana, ha asegurado haberle transmitido al Pontífice «esta situación de miseria que prevalece».
Según Lazzarini, el alto el fuego no ha significado el fin del sufrimiento. «Hemos visto en el transcurso de los tres últimos meses que el conflicto continuaba a diario, que todavía hay personas que mueren y que la asistencia humanitaria, pese a las promesas, no logra responder a las necesidades de la población de Gaza». A esa situación se suman «la expansión de los asentamientos en la Cisjordania ocupada, la impunidad de los colonos» y «este clima de ansiedad que deben experimentar las palestinas y los palestinos en Cisjordania».

En Gaza aún peor
En Gaza, la realidad es todavía más cruda. «Las condiciones de vida son absolutamente miserables», ha declarado Lazzarini. La población está confinada en menos de la mitad del territorio, en una franja «dividida en dos», con una zona bajo control del Ejército israelí prácticamente vacía y otra, controlada por Hamás, donde se hacinan la mayoría de los civiles. «Gaza no es más que ruinas por el momento, todo está por reconstruir», ha explicado. Además, «desde hace algunas semanas se preocupan por las condiciones invernales, que han añadido una dosis suplementaria de miseria a la población».
Uno de los temas que Lazzarini presentó al Papa ha sido la presión política contra la UNRWA. Ha reiterado que «es una agencia que presta principalmente servicios públicos a la población, educación y salud». Y ha advertido de que su expulsión de Gaza «crearía un vacío y una generación perdida en materia de educación».
Un 80 % de las escuelas afectadas
Igualmente ha denunciado que la guerra ha golpeado de lleno a las escuelas. «Todas las universidades han sido destruidas, el 80 % de nuestras escuelas han sido dañadas o completamente destruidas». Más de 600.000 menores viven hoy «entre ruinas y polvo», traumatizados, y sin acceso estable a la enseñanza. «Si no logramos reintegrarlos en un entorno educativo lo antes posible, corremos el riesgo de perder una generación», ha prevenido,
En Cisjordania, la presión también es creciente. Israel ha aprobado tres leyes contra la UNRWA que, según Lazzarini, prohíben la cooperación con las autoridades israelíes, vetan su presencia en Jerusalén Este y ordenan «incautar la sede y la escuela profesional». Aun así, la agencia sigue operando en los territorios ocupados, con apenas 6.000 empleados.

El responsable de la UNRWA ha subrayado además el deterioro del derecho internacional. «Incluso las guerras deben respetar reglas», insistió, alertando de que en Gaza este marco ha sido «constantemente vulnerado». «El derecho internacional es un enfermo y hay que estar a su cabecera», afirmó, advirtiendo de que renunciar a él conduciría «a la barbarie».
Sobre el papel del Papa, Lazzarini ha sido claro: «Es un apoyo extremadamente importante». En un contexto en el que muchos palestinos sienten que el mundo los ha abandonado, «este mensaje de compasión y de solidaridad del Santo Padre irradia mucho más allá de las poblaciones cristianas».