El acuerdo de la UE con Mercosur es «muy beneficioso» para España  - Alfa y Omega

El acuerdo de la UE con Mercosur es «muy beneficioso» para España 

El pacto «tendría muchas implicaciones geopolíticas y permitiría acercar a Europa a países clave del cono sudamericano», explica el profesor de ICADE Jorge Díaz Lanchas

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Javier Milei, Luis Alberto Lacalle Pou, Ursula von der Leyen, Luiz Inácio Lula da Silva y Santiago Peña en Montevideo tras llegar al acuerdo. Foto: Comisión Europea.
Javier Milei, Luis Alberto Lacalle, Ursula von der Leyen, Lula da Silva y Santiago Peña en Montevideo tras llegar al acuerdo. Foto: Comisión Europea.

El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur representa uno de los pactos comerciales más ambiciosos —y largamente negociados— de la historia reciente: tras más de 25 años de conversaciones iniciadas en 1999, el Consejo de la UE aprobó hace unos días la firma del tratado, a pesar de las reservas de países como Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría.

Este acuerdo —cuya firma está prevista para el 17 de enero en Paraguay— implica la integración de un mercado de 800 millones de habitantes, con un PIB conjunto equivalente a una cuarta parte del PIB mundial y una corriente comercial total que asciende a aproximadamente 100.000 millones de dólares.

En contrapartida queda en el aire cómo afectará el pacto a la agricultura europea —hay movilizaciones en numerosos países, incluida España—, así como los potenciales impactos ambientales y los estándares laborales y sanitarios de todos los actores comerciales. Para Jorge Díaz Lanchas, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y Facultad de Derecho (ICADE) de Comillas, el pacto con Mercosur sería «muy beneficioso» para España, y además contrarrestaría de alguna manera los intereses de Estados Unidos en el cono sur americano.

—¿Cuáles considera que son los principales beneficios concretos que este acuerdo traerá a España en los próximos años?
—Sin duda, España sería beneficiario neto de un acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. De hecho, hace unos años hicimos un análisis para la Secretaría de Estado de Comercio que mostraba impactos positivos en PIB y en empleo. Esto es así porque básicamente se abre un mercado con socios como Brasil, Argentina y Uruguay, con los que España mantiene fuertes lazos. No deja de ser una posibilidad de abrir negocio y eso es muy beneficioso y tendría efectos tanto positivos en comercio como en inversiones.

—¿España partiría con cierta ventaja entre los demás miembros de la Unión Europea?
—Sí, y no solo desde el punto de vista más macroeconómico, sino también de influencia geopolítica. Al final, España es el principal nexo europeo con Latinoamérica, por lo que tendría un papel predominante. Esta es la razón por la que España siempre ha estado muy a favor de este acuerdo.

—Sin embargo, ha generado cierta oposición entre los agricultores europeos. ¿Por qué? ¿Cómo se podría garantizar que todos tuvieran las mismas oportunidades de colocar sus productos en el mercado?
—El rechazo de los agricultores viene en parte porque se percibe que los requisitos reguladores y medioambientales no son los mismos aquí y allí, por lo que competirían en desigualdad de condiciones con los agricultores de los países pertenecientes al Mercosur.

Ahora bien, dicho esto, hay que tener en cuenta que el principal opositor es Francia, sobre todo por la presión de sus agricultores. Siempre ha sido muy proteccionista en cuanto a la Política Agraria Común europea. Aquí hay una implicación política, puesto que los agricultores están orientando su voto hacia el Frente Nacional de Le Pen. Aquí radica buena parte del dilema que existe en varios países europeos, no solo en Francia.

«Los agricultores perciben que los requisitos reguladores y medioambientales no son los mismos». Foto:  Mark Stebnicki/Pexels.
«Los agricultores perciben que los requisitos reguladores y medioambientales no son los mismos». Foto: Mark Stebnicki/Pexels.

—Más allá del comercio, este pacto se interpreta también como una señal en un mundo con crecientes tensiones políticas. ¿En qué medida este acuerdo es una respuesta a la dinámica arancelaria de Estados Unidos?
—Aunque este acuerdo no surge en respuesta de la guerra comercial de Trump y la subida arancelaria, justo coincide en el tiempo con ella. Supone un empujón a una línea que la Comisión Europea lleva tiempo trabajando: la diversificación de socios internacionales y de áreas geográficas. Por eso tendría muchas implicaciones geopolíticas, ya que permitiría acercarse a países clave del cono sudamericano, que además hoy está muy en boga por los intereses de Estados Unidos en esta parte del mundo. Entonces, en este caso, el acuerdo entre la UE con Mercosur en términos geopolíticos sería totalmente positivo; otra cosa es que salga adelante por otro tipo de presiones.