El acceso al Santo Sepulcro está «restringido» pero los franciscanos siguen dentro
Tras el cierre de los lugares santos de todas las religiones decretado por Israel, continúa la incertidumbre sobre la Semana Santa. Por otro lado, el obispo auxiliar de Jerusalén ha denunciado un aumento de ataques de colonos israelíes contra cristianos
«La oración continúa ininterrumpidamente en los Santos Lugares», aseguran los franciscanos de Tierra Santa. En un comunicado hecho público este fin de semana, la Custodia trataba de aclarar el estado del Santo Sepulcro, en Jerusalén, tras las noticias difundidas sobre su cierre por orden de Israel.
«El acceso a la basílica está restringido a los fieles por razones de seguridad», confirma el comunicado. Sin embargo, la comunidad de frailes franciscanos sigue presente dentro del mismo. «Nunca ha cesado, día y noche, de llevar a cabo las celebraciones, ritos, procesiones diarias y oraciones litúrgicas programadas, tal y como lo establece el statu quo».
La orden por parte de las autoridades israelíes se dio a mediados de la semana pasada. Se produjo después de que el 16 de marzo fragmentos de un misil iraní interceptado por la defensa israelí cayeran sobre un tejado del Patriarcado Ortodoxo Griego en Jerusalén, sin causar víctimas. Este edificio se encuentra a escasos metros de la basílica del Santo Sepulcro. De hecho, conecta con su rotonda por medio de una escalera.
Afecta a todas las religiones
El franciscano Luis Quintana, vicecomisario de Tierra Santa en España, añade en declaraciones a Alfa y Omega que la medida pide que «se cierren los principales lugares santos judíos, cristianos y musulmanes». Así, tampoco se puede acceder a la Explanada de las Mezquitas y al Muro Occidental o Muro de las Lamentaciones.

Pero aclara que en el caso del Santo Sepulcro el cierre no se puede entender como tal. Dentro siguen viviendo y celebrando no solo los franciscanos sino los representantes de otras Iglesias cristianas al cargo del culto para los distintos ritos.
Tampoco es la primera vez que se da esta situación en siglos, como han asegurado algunos medios. La situación es idéntica a la que se produjo durante dos meses en 2020, a causa de la pandemia de la COVID-19. Dos años antes, en 2018, las Iglesias que custodian el Santo Sepulcro «decidieron el cerramiento de la basílica en señal de protesta contra una ofensiva fiscal contra ellas».
¿Abrirá el Santo Sepulcro en Semana Santa?
«En este momento, no es posible predecir el desarrollo de las celebraciones de la Semana Santa», prosigue el comunicado de la Custodia de Tierra Santa. Esta «mantiene un diálogo constante con las autoridades competentes y las demás Iglesias responsables del Santo Sepulcro» al respecto. Así se comprometerá a hacer un comunicado oficial «tan pronto como haya indicaciones claras».
Mientras tanto, «nuestra presencia centenaria» en este templo y otros «lugares de la redención» y la «oración que allí se eleva cada día son en nombre de toda la Iglesia y por el bien de toda la humanidad». Sobre todo «en momentos particularmente dramáticos como los que estamos viviendo, tratamos de hacer presente la fe, la esperanza y la oración de todo persona bautizada, para que desde estos mismos Santos Lugares siga elevándose una oración por la paz y la reconciliación entre los pueblos».
Due to security restrictions the Via Crucis in Jerusalem has been prayed indoors at St. Saviour’s church with the special intention for peace in the Holy Land and in the world. pic.twitter.com/IPeQXHgeVh
— Custodia Terrae Sanctae (@custodiaTS) March 13, 2026
El texto concluye invitando «a todos los fieles a unirse en oración por el fin de la guerra y la violencia», en «estos tiempos difíciles». Piden oraciones asimismo «por la búsqueda valiente y responsable del diálogo, la diplomacia y la política, los únicos caminos capaces de construir una paz justa y duradera».
Aumentan los ataques de colonos contra cristianos
Por otro lado, el obispo auxiliar de Jerusalén, William Shomali, ha denunciado que «las agresiones contra los cristianos en Cisjordania se están multiplicando». En entrevista con la cadena EWTN, explica que además de los ataques a la localidad cristiana de Taybeh, está ocurriendo lo mismo en Birzeit. En esta ciudad palestina cristiana a diez kilómetros al norte de Ramala, los colonos israelíes han estado llegando «casi a diario para amenazar a la gente en sus hogares o en sus lugares de trabajo».
«Esto se ha convertido en una verdadera amenaza para las familias cristianas», dijo, «porque han perdido su sustento y su fuente de ingresos». Por ello, pedía ayuda a la Iglesia universal para que puedan sobrevivir.

Asimismo, también colonos israelíes han ocupado recientemente terrenos pertenecientes a un convento de monjas en una aldea cercana a Belén llamada Urtas. Las monjas «tienen una colina donde cultivan olivos y otras plantas», explicó. «Los colonos vinieron a ocupar esta colina y a apropiarse de ella, con la intención de construir un nuevo asentamiento».
Bandera israelí en terrenos de una familia cristiana
Algo similar ocurre cerca del Campo de los Pastores, en Beit Sahour (de donde procede el mismo Shomali). «Hoy mismo me enteré de que colonos se han apoderado de un terreno de una hectárea, colocando una bandera israelí para indicar que ahora es israelí, cuando en realidad pertenece a una familia cristiana que conozco».
Estos avances coinciden con un nuevo paso adelante dado por Israel a la expansión de los asentamientos en Cisjordania. Organizaciones israelíes de derechos humanos como Bimkom han denunciado que el 5 de marzo, por primera vez, se aprobó la construcción de dos asentamientos, Kanfei HaShahar y Metzukei Eretz, en terrenos donde hasta 2023 vivían comunidades palestinas. Estas terminaron abandonándolos por la presión y violencia que sufrían.
El obispo auxiliar de Jerusalén lamenta que a pesar del eco que encontró el caso de Taybeh, y que llevó al embajador estadounidense a prometer tomar medidas, «no se hizo mucho». Y «la tierra de Palestina que los israelíes llaman ahora Judea y Samaria, su nombre bíblico, se está convirtiendo cada vez menos en tierra palestina y cada vez más en tierra de colonos».