¿Cómo mira nuestro Padre a migrantes y refugiados? - Alfa y Omega

¿Cómo mira nuestro Padre a migrantes y refugiados?

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Diversos problemas, guerras y el cambio climático «siguen obligando a muchos a salir de su tierra» y llamar «a nuestras fronteras», como se ha constatado en los últimos meses en Ceuta, Melilla y Canarias, entre otros lugares. Así lo subraya la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana ante la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado del 26 de septiembre.

Esta realidad –señala en el mensaje hecho público el lunes– se puede mirar «desde la seguridad encapsulada de una Europa en invierno demográfico», desde «el baile de los juegos geopolíticos o los intereses partidistas», o con «la mirada de nuestro Padre»; algo que lleva a trabajar por la «fraternidad humana». Y, de esa forma, a apostar por «un sistema que normalice la migración legal y segura a largo plazo», en el que se respeten los derechos humanos y se denuncie «la instrumentalización del dolor y la pobreza».

La Iglesia española –con ejemplos como los que recoge esta semana Alfa y Omega– se encuentra ahora en esta batalla de hospedar al forastero y atender a los hermanos más pequeños, no sin incomprensiones. Se trata de avanzar, como ha pedido el Papa, «hacia un nosotros cada vez más grande».