Cobo llama en la Tribuna Joan Carrera a preguntarse si «seguimos escuchando lo que Dios nos pide»
El arzobispo de Madrid pide en Barcelona «sustituir la polarización por la polifonía»
El cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, ha defendido la necesidad de avanzar hacia una Iglesia más participativa, donde los bautizados compartan la responsabilidad de la misión eclesial. «No tenemos que decidirlo todo entre todos, pero nadie debería decidirlo todo», ha afirmado este jueves durante una conferencia en la Tribuna Joan Carrera, celebrada en Barcelona bajo el título «La llamada a caminar en sinodalidad: una vieja novedad».
Cobo ha advertido del riesgo de que la Iglesia permanezca ajena a los cambios sociales mientras mantiene sus formas habituales. Para ilustrarlo, ha recurrido a la imagen de los músicos del Titanic «que tocaban cuando el barco se hundía». Por ello, ha invitado a revisar si las estructuras eclesiales responden a las necesidades actuales y si «seguimos escuchando lo que Dios nos pide».
Pasar de la «polarización» a la «polifonía»
El cardenal ha rechazado que la sinodalidad suponga una ruptura con la tradición. «La sinodalidad está en el ADN de la Iglesia, pero al mismo tiempo es una novedad porque históricamente se ha debilitado en ciertos momentos», ha explicado. En su opinión, «la Iglesia cambia para seguir siendo ella misma, la sinodalidad no altera la naturaleza de la Iglesia, solo nos cambia el enfoque».

La propuesta pasa por reconocer la responsabilidad compartida de todos los bautizados, fomentar la diversidad de carismas y promover el discernimiento comunitario. Cobo ha resumido los desafíos en seis líneas de actuación: recuperar una cultura bautismal, pasar de la colaboración a la necesidad recíproca, elaborar conjuntamente las decisiones, escuchar a personas concretas, sustituir la polarización por la polifonía y apostar por la formación de discípulos misioneros.
«Hay que trabajar la sinodalidad para convertirla en la manera normal de trabajar», ha señalado. Para ello, considera necesario cultivar la confianza y el afecto entre los miembros de las comunidades, además de impulsar una transformación personal y organizativa. «Necesitamos una conversión general, de estructuras, de personas para anunciar el Evangelio», ha asegurado.
«Solo la caridad nos salvará»
Durante el turno de preguntas, el arzobispo de Madrid ha reconocido una dificultad concreta para llevar adelante este proceso: «Nos falta la estructura canónica para desarrollar la sinodalidad». Los asistentes también han planteado el papel de las mujeres en la Iglesia y los procedimientos de elección de los obispos.

Cobo ha concluido reivindicando la dimensión comunitaria de la fe: «Nadie camina solo». Y ha dejado una última advertencia sobre el fundamento de la vida eclesial: «Solo la caridad nos salvará, ya que el día que la perdamos, dejaremos de ser Iglesia».