Clases en un refugio antibombardeos - Alfa y Omega

Clases en un refugio antibombardeos

El PequeAlfa lleva vuestras felicitaciones de Navidad a los alumnos de los salesianos de Ucrania

María Martínez López
Un grupo de niños aprende inglés jugando en clase. Foto: Michal Wocial.

¿Qué es importante en un colegio? Estar a gusto en las aulas, que los profesores enseñen bien, algún sitio donde jugar… Pero desde hace casi un año, en Ucrania, una de las cosas más importantes es el refugio antibombardeos. En el colegio Vsesvit de Zhitómir, de los salesianos, «tenemos un refugio seguro y cómodo para seguir las clases cuando suenan las alarmas», explica orgulloso el director, Michal Wocial. «Es cálido y tiene internet, cobertura de teléfono y baño». De hecho, también ha servido para proteger a 30 vecinos durante la guerra.

Zhitómir es «una zona peligrosa», porque está cerca de Bielorrusia, que es aliado de Rusia. «Una vez, un misil cayó a dos kilómetros y se rompieron varias ventanas», cuenta Michal. Pero ahora lo que más les preocupa es la energía. Por un lado, en las últimas semanas ha habido varios cortes de luz por los bombardeos de Rusia. Cuando eso pasa, los niños tienen que bajar al refugio, y allí no hay luz. Tienen un generador pequeño para iluminarlo y renovar el aire, pero no es suficiente. «Necesitamos uno nuevo». Cuando consigan comprarlo «nuestra gran preocupación es el precio del combustible», que ha subido mucho.

Hora de comer en el refugio antibombardeos. Foto: Michal Wocial.

Además, ya están teniendo temperaturas de hasta -4 ºC. «Y en invierno llegan a -25 ºC». El edificio tiene 50 años «y entra frío por las ventanas y por el tejado». Su calefacción funciona con madera, pero también es más cara: si antes gastaban 100 euros, ahora son 125. Los niños están en clase con abrigo. De hecho, «este año no hemos tenido la semana de vacaciones de otoño». Querían recuperar el tiempo perdido el año pasado al parar las clases en marzo. Y, además, alargar las vacaciones de invierno para que los niños no tengan que ir a clase durante tres semanas «en el momento que más frío va a hacer».

Los salesianos tienen planes para renovar el colegio y que guarde mejor el calor, pero ahora no es fácil ponerse a hacer obras. Hay muchas otras cosas que hacer. Por ejemplo, gracias a Misiones Salesianas y a los salesianos de Polonia y otros países han repartido 28 toneladas de ayuda humanitaria, kits para arreglar las casas, y ahora están dando mantas, ropa de abrigo y estufas con combustible a las familias. También han ayudado a evacuar a 170 personas.

Psicólogo y extraescolares

En este colegio, antes de la guerra estudiaban 200 niños. Ahora solo 120 van cada día al colegio. Otros siguen las clases online, y algunos estudian en casa y solo van al colegio dos o tres veces al año a hacer los exámenes. También hay niños que están en otros países y van al colegio en ellos. Pero los profesores mandan materiales para que sus padres les expliquen asignaturas como Historia.

En el colegio Vsesvit hacen mucho más que dar clase. «Hay un psicólogo que trabaja con los niños en grupo e individualmente», cuenta Michal. Por ejemplo, «los padres de dos han muerto» por la guerra «y varios niños más tienen padres militares» que están luchando. Una vez a la semana hay Misa y «cada mañana empezamos el día rezando por la paz». Por la tarde, hacen actividades extraescolares. Estas semanas están preparando ya el festival y la feria de Navidad. «Habrá una oración, compartiremos gofres y regalos y cantaremos villancicos», cuenta Michal.

Envía tu carta

Escribe en inglés o manda dibujos. ¡No olvides tu dirección o la del colegio! Escribe hasta el 16 de diciembre:

Pequealfa – Alfa y Omega
(Att. PequeAlfa)
c/ La Pasa, 3
28005 – Madrid

En PequeAlfa queremos que, además, reciban una sorpresa de parte de los niños españoles. Por eso vamos a enviar vuestras cartas y dibujos al colegio Vsesvit, y, si es posible, a alguno de los otros cuatro colegios que los salesianos tienen en Odesa y Kiev, también muy afectados por la guerra, o en Leópolis. «Todas las muestras de solidaridad que lleguen son importantes. Más aún, el apoyo que envíen otros niños a los nuestros es algo especial», nos dice Michal. Pero también os recuerda que junto con vuestras cartas, «es importante que recéis».

Los mejores tienen premio

Este año, enviar tu cariño a los niños de Ucrania ¡tiene premio! El publicista Vicente Miquel, creador del juego de mesa Disciple y del angelito Angie, que nos ayuda a vivir el Adviento, ha querido colaborar con nuestra campaña y regalará cinco juegos de Disciple y diez Angies a los niños, familias y colegios que mejor lo hagan.

Premiaremos las cartas y dibujos por edades. Los dos mejores de Infantil, se llevarán un Angie cada uno. Las demás categorías serán 1º y 2º de Primaria, 3º y 4º de Primaria, 5º y 6º de Primaria, y 1º y 2º de ESO. En estas categorías, el mejor dibujo o carta se llevará un juego Disciple y el segundo, un Angie.

Además, enviaremos al colegio que más cartas mande un juego Disciple y dos Angies. Queremos premiar también a la familia más navideña. Así que enviaremos un Angie al grupo de hermanos o primos que más cartas envíen. ¡También pueden participar padres y abuelos! Y, por último, la primera carta que recibamos se llevará otro Angie. Por eso, es muy importante que tengamos vuestra dirección o la del colegio, para hacéroslo llegar.