Carmen, una de las 1.000 voces que cantó en el Bernabéu: «Fue alucinante» - Alfa y Omega

Carmen, una de las 1.000 voces que cantó en el Bernabéu: «Fue alucinante»

La joven se mostró sorprendida al ver a tanta gente junta con el único fin de cantarle al Papa y rezar por él

Begoña Aragoneses

Carmen tiene 20 años, vive en Tres Cantos, estudia Diseño de Interiores, está integrada en las parroquias Santa María Madre de Dios, de Tres Cantos, y San Manuel González, de San Sebastián de los Reyes. Ella ha sido una de las 1.000 personas que cantaron ante el Papa en el Bernabéu. «Toño Casado, el director, es el párroco de mi abuela [parroquia Nuestra Señora del Pilar], y decidí que podía ser una experiencia única cantar al Papa».

Esta joven, de hecho, es integrante del Coro Laetare, un coro de jóvenes católicos para bodas, bautizos, comuniones y horas santas. A él se incorporó hace un año, después de haber hecho un retiro Effetá. «Es un grupo de amigos que se unieron para cantar a Dios y rezarle cantando, y ayudar a que otra gente experimente lo mismo».

Sobre el encuentro diocesano en el Bernabéu«ha sido alucinante ver a tanta gente junta con el único fin de cantarle al Papa y rezar por él». Aún le impresiona pensar cómo estilos de voces tan diferentes «se fusionaban de forma tan perfecta en tan solo cuatro ensayos». No estaba especialmente nerviosa antes de que llegara el Papa, «como éramos tantos», pero cuando entró León XIV en el estadio «me puso a llorar».

De todos los temas que interpretaron se queda con el himno, Alza la mirada, que en el corazón le habla de manera especial: «Si vamos mirando al suelo nos perdemos todo lo que Dios tiene preparado para nosotros». Y en general, a Carmen le impactaron las palabras del Papa a todos los jóvenes en la Vigilia del sábado: «Que no tengamos miedo a casarnos; en la sociedad y la juventud no hay ese deseo de querer formar una familia, sino de hacer lo que me plazca, y eso no creo que sea lo que Dios quiere para nosotros».

Si tuviera la posibilidad de repetir de nuevo, «no me lo pensaría dos veces». Aunque la JMJ Seúl 2027 es lejos de España, «me he quedado con muchas ganas de volver a vivir algo así, de vivir la fe en comunidad, cantando para el Papa, por el Papa y por Dios».