Cardenal Rouco: «Las heridas de la familia no se pueden curar al margen de la verdad» - Alfa y Omega

Cardenal Rouco: «Las heridas de la familia no se pueden curar al margen de la verdad»

«Si alguien piensa que las heridas de la familia se pueden sanar por la vía de una praxis laxa bienintencionada, se equivoca profundamente. No se pueden curar las heridas de la familia al margen de la verdad»: así ha manifestado el cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo emérito de Madrid, en la inauguración de la XX Semana de la Familia de Córdoba

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

«Si alguien piensa que las heridas de la familia se pueden sanar por la vía de una praxis laxa bienintencionada, se equivoca profundamente. No se pueden curar las heridas de la familia al margen de la verdad»: así ha manifestado el cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo emérito de Madrid, en la inauguración de la XX Semana de la Familia de Córdoba

En su conferencia El Evangelio de la familia: verdad, medicina y vida, el cardenal Rouco Varela, acompañado por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, afirmó que «si no se conoce la verdad de la familia, la vida se frustra y las heridas del hombre no se sanan. Conociendo la familia de verdad, podemos vivirla en plenitud y curar las heridas que se produzcan. No se pueden curar las heridas de la familia al margen de la verdad. Si alguien piensa que eso puede ser, por la vía de una praxis laxa bienintencionada, se equivoca profundamente».

El cardenal Rouco hizo referencia a que, «con motivo del Sínodo, se ha hecho alusión a la praxis de una cierta tolerancia que relativiza la indisolubilidad del matrimonio. Pero, ciertamente, en las líneas de fuerza constantes de los magisterios de todos los tiempos, la línea siempre estuvo clara. La doctrina del matrimonio siempre ha sido inequívoca».

El cardenal arzobispo emérito de Madrid explicó que «a la secularización del matrimonio y la familia que empezó a triunfar especialmente tras la Revolución Francesa, respondió el magisterio de los Papas León XIII, Pío XI, Pío XII, Juan XXIII…, y de forma muy notable el Concilio Vaticano II. Nosotros no podemos ejercer el magisterio al margen del Vaticano II, que es muy claro al hablar de la unidad de los cónyuges y de su indisolubilidad. Y luego Pablo VI y Juan Pablo II, con un arrollador magisterio sobre la familia, el de Juan Pablo es de una riqueza abundantísima. Y Benedicto XVI, en sus encíclicas, tiene alusiones claras a este Evangelio de la familia. El Papa Francisco también toca este tema en la Lumen fidei, cuando habla de que, a través de la fe, Dios construye una casa para el hombre en este mundo. El primer fundamento de esta casa es la familia, y el primer cauce para la transmisión de la fe es la familia: si esto falla, ya podemos hablar mucho de evangelización, que avanzaremos poco en sus frutos».

El cardenal observó que «para ver hasta dónde llega la frustración de las personas cuando la verdad del Evangelio de la familia queda olvidada. Uno a veces es testigo de verdaderos dramas: una niña que tiene que ser arrancada literalmente del cuello de su padre, y que no se quiere ir con su madre porque tiene un amigo; los niños son tratados como una especie de mercancía humana más o menos cuidada: una semana aquí, otra semana allá…»

El Evangelio de la familia es «una medicina, porque cuando se producen rupturas en las familias, ¿quién puede llevar a esa familia vino y aceite para esas heridas? Sólo el mismo Señor, con su Iglesia, con las familias cristianas. No hay otra forma para curarse que la de la conversión y la de una pastoral familiar que la busca. El Evangelio de la familia es lo que cura, es la medicina, lo que cura a los esposos y a los hijos. En la Iglesia, tenemos que acentuar la importancia de la pastoral familiar, que los matrimonios cristianos ofrezcan su amistad y su acompañamiento».

Asimismo, para vivir este Evangelio de la familia, es necesaria «una vida de oración personal, de ir a Misa, la oración en familia… Y no se puede vivir el Evangelio de la familia de una forma aislada, porque el ambiente es terrible, sino que es bueno compartir tu experiencia en el seno de la comunidad parroquial, en algún grupo…», concluyó el cardenal Rouco.

El video completo de la conferencia del cardenal se puede encontrar aquí:
http://www.diocesisdecordoba.tv/semana-de-la-familia/semana-de-la-familia-2015/conferencia-del-cardenal-rouco-en-la-semana-de-la-familia/

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo