Benedicto XVI, una vida

Peter Seewald ha sido capaz de hilvanar una biografía que, al hilo de la vida del Papa emérito, nos permite tomar conciencia del momento cultural de nuestro continente y del resto del mundo. Benedicto XVI, una vida llega a España de la mano de Mensajero

Ricardo Ruiz de la Serna
Joseph oficia una Misa al aire libre cerca de Rupholding (Alemania), en el verano de 1952. Foto: AFP Photo / Kna-Bild

En octubre llegará a las librerías la edición española de Benedikt XVI, ein Leben (Benedicto XVI, una vida), que la editorial alemana Droemer Knaur presentó el pasado mes de mayo y que, en nuestro país, publicará Mensajero, la editorial del Grupo de Comunicación Loyola. El autor del libro es el periodista Peter Seewald, que ha gozado de largas entrevistas con Joseph Ratzinger. Fruto de ellas han sido cuatro obras publicadas a lo largo de más de 20 años: La sal de la tierra (1996), Dios y el mundo (2000), Luz del mundo (2010) y Últimas conversaciones (2016).

Sin embargo, Benedicto XVI, una vida es algo diferente de los libros anteriores. Se trata de una biografía elaborada a partir de entrevistas y conversaciones con testigos de las distintas facetas de la vida del Pontífice. Ha hablado con personas que trabajaron con él. Ha recabado el testimonio de sus colaboradores. Ha preguntado a quienes lo rodearon en distintos momentos de su vida. Ha investigado en fuentes documentales. Ha gozado de un acceso único a la persona de Benedicto XVI. El resultado es un trabajo impresionante cuyas más de 1.000 páginas en la edición alemana arrojan luz sobre una vida que, de algún modo, condensa la historia del siglo XX vista a través de los ojos del niño, el estudiante, el sacerdote, el obispo y arzobispo, el teólogo, el profesor, el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y el Papa, sucesor de Pedro y cabeza de la Iglesia universal.

Regreso a Baviera

Especialmente atractivos resultan los capítulos dedicados a la juventud y la vida en Alemania de Ratzinger en las décadas de 1930 y 1940. Por ejemplo, a propósito de la encíclica Mit brennender Sorge, que da título al capítulo sexto, Seewald describe no solo la devoción mariana del padre de Joseph Ratzinger, que pertenecía a una congregación mariana masculina en Altötting, sino la religiosidad vibrante de la Baviera de aquel periodo. Es conmovedora la evocación del regreso al pueblo durante su viaje apostólico de 2006. En el hogar familiar, cuenta el biógrafo, se trataban de evitar las discusiones políticas para no abrumar a los niños. No es un dato menor si pensamos que el padre de Joseph Ratzinger era oficial de Policía.

Joseph Ratzinger nació en 1927 entre las ruinas de un mundo que se había hundido, el anterior a la Gran Guerra, y antes de que el orden posterior a 1945 surgiese. Presenció el hundimiento de Alemania y Europa en la profunda noche del nazismo. Vio la extensión del mal sobre el mundo. Nada le fue ahorrado. Ordenado en 1951, su carrera como sacerdote fue acompañada de una brillante trayectoria académica. Asistió y participó en los debates intelectuales de una Alemania que se recuperaba económicamente mientras sus fundamentos culturales seguían resquebrajándose. Fue un testigo excepcional del Concilio Vaticano II. Sirvió a la Iglesia junto a san Juan Pablo II el Grande.

Seewald, en efecto, ha sido capaz de hilvanar una biografía que, al hilo de la vida del Papa emérito, nos permite tomar conciencia de momento cultural de nuestro continente y del resto del mundo. Desde las controversias sobre la posguerra en Alemania hasta el aggiornamento del Vaticano II y la ofensiva cultural contra la Iglesia, no hay episodio que Seewald eluda. El mundo se ve muy diferente desde la proa de la nave de Pedro.

Entre totalitarismos

La biografía no hurta al lector los aspectos más polémicos y dolorosos del periodo nazi. La tensión y la violencia de la política alemana del periodo de entreguerras y el camino que conduce a Hitler al poder están presentes en la infancia y la adolescencia del Pontífice. Seewald dedica páginas a describir la situación de la Iglesia en Alemania y sus tomas de posición respecto a los totalitarismos que, en aquel momento, asolaban Europa. Cuando el 21 de marzo de 1937, en aproximadamente 11.500 iglesias católicas de Alemania se leyeron fragmentos de la encíclica Mit brenneder Sorge, la familia Ratzinger asistió a la lectura: «Con viva preocupación y con asombro creciente venimos observando, hace ya largo tiempo, la vía dolorosa de la Iglesia y la opresión progresivamente agudizada contra los fieles, de uno u otro sexo, que le han permanecido devotos en el espíritu y en las obras; y todo esto en aquella nación y en medio de aquel pueblo al que san Bonifacio llevó un día el luminoso mensaje, la buena nueva de Cristo y del Reino de Dios».

El periodo anterior a la guerra lo titula Seewald «El silencio antes de la tormenta» y, después de narrar el ingreso en el seminario, pasa a dedicar el capítulo 9 a la guerra. De nuevo, la narración tiene el mérito de cohonestar descripciones profundas y documentadas de los acontecimientos históricos –por ejemplo, los efectivos del Ejército alemán en la invasión de Polonia– con la repercusión de esos acontecimientos en el hogar de los Ratzinger. Así, los vemos escuchando por la radio las noticias de las primeras horas de las operaciones militares. El padre de Ratzinger, cuenta la biografía, no se sorprendió por los acontecimientos. Al joven Joseph, que por aquel entonces tenía 12 años, le preocupaba otro problema: que los nazis incluyesen la gimnasia como asignatura obligatoria en la secundaria. Dice Seewald citando a Ratzinger que «esa era para mí una perspectiva fatal». Son estos detalles lo que permiten apreciar hasta qué punto el mundo de Joseph Ratzinger estaba alejado del espíritu del tiempo terrible que los nazis representaban. No hubo entusiasmo ni deseo de unirse a las Juventudes Hitlerianas. La mirada de Ratzinger estaba puesta en otra cosa. Ante el triunfo militar en la campaña de Francia, el padre sabía que «una victoria de Hitler no sería una victoria de Alemania, sino una victoria del Anticristo».

Hesse, su favorito

Las referencias al Mal y a su fuerza, –siempre inferior a la de Cristo, definitivo vencedor– es una de las claves de lectura que enriquecen la biografía. Desde esta clave podemos entender la visión de la historia de aquellos años. Esta mirada sobrenatural de los acontecimientos humanos de aquellas décadas no deja de admirarnos y de enriquecer las aportaciones de la historia, la política o la economía. También la enriquecen las abundantes referencias a la alta cultura alemana, desde Goethe a Theodor Storm, que formó la base de la educación de Joseph Ratzinger durante aquellos años y que nos permite comprender, por ejemplo, sus catequesis sobre la via pulchritudinis y la importancia de la cultura. Descubrimos, pongamos por caso, que una de sus lecturas favoritas era Peter Camenzind, una novela de Hermann Hesse de 1904, así como El lobo estepario, del mismo autor.

Hay muchas más cosas que podrían escribirse de esta biografía colosal. Los retratos personales, las escenas familiares se alternan con los cuadros generales de la sociedad de su tiempo. El engarce es perfecto. De los detalles –las lecturas, los poemas– pasamos a lo que el mundo atravesaba en ese tiempo. Los ejércitos marchan. Las tropas avanzan. Alemania está perdiendo una guerra que la arrasará por completo. Después de leer Benedicto XVI, una vida comprendo mucho mejor la importancia que la experiencia nazi tuvo en su magisterio sobre la historia y el momento en que se encuentra la Iglesia. No me sorprende que su relación con Juan Pablo II fuese tan profunda y tan enriquecedora. Ambos habían visto el Mal cara a cara.

Hay mucha cruz en este libro. Seewald detalla las incomprensiones, las injusticias, las infamias que el biografiado ha vivido. De todas ellas se han hecho eco las reseñas y los anticipos de esta obra que se va a publicar en breve. Sin embargo, invito al lector a no quedarse solo en esos aspectos. Puede adentrarse en la vida familiar de un hogar bávaro lleno de fe y devoción. Puede asistir al proceso de formación de un intelectual brillante. Puede ver cómo el Señor va modelando a un teólogo para su Iglesia. Uno pensaría que todo es casualidad o suerte si no fuese porque cree en la Providencia. También ella está presente en este libro. No dejen de leerlo.

Benedicto XVI, una vida
Autor:

Peter Seewald

Editorial:

Mensajero

Año de publicación:

2020

Páginas:

1.184

Precio:

30 €