Bachelet denuncia las «amenazas contra defensores de derechos humanos» en Nicaragua

Naciones Unidas ha registrado al menos 30 casos que afectan principalmente a periodistas, estudiantes, dirigentes campesinos y miembros del clero católico

José Calderero de Aldecoa

Duro golpe de las Naciones Unidas al Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. «Desde mi última actualización oral sobre Nicaragua en julio pasado, no se ha observado progreso en la situación de derechos humanos ni muestras del Gobierno para abordar constructivamente las tensiones y problemas estructurales que desencadenaron en la crisis sociopolítica en abril de 2018», ha afirmado la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en la cuadragésima quinta sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en Ginebra.

 Sí hay progreso, sin embargo, en las «amenazas e intimidaciones en contra de defensores de derechos humanos». La oficina de la alta comisionada ha registrado «30 casos» en los últimos meses, que afectan principalmente a periodistas, estudiantes, dirigentes campesinos y miembros del clero católico, entre otras personas.

«También continúa registrando casos de posibles violaciones del derecho a la vida, como el homicidio de un hombre a manos de un elemento armado progubernamental, el 19 de julio en La Trinidad, Estelí. Esto nos recuerda la importancia de la recomendación en mi informe de 2019 sobre el desmantelamiento y el desarme de los elementos armados progubernamentales», ha aseverado.

Amnistía para culpables y cárcel para inocentes
Entre los asuntos tratados por Bachelet en el Consejo de Derechos Humanos está el de la situación de los presos. Por un lado, la alta comisionada ha denunciado que la ley de amnistía aplicada en el país «ha favorecido la impunidad de los responsables de graves violaciones de derechos humanos» y, por otro, que todavía hay 94 personas «percibidas como opositoras al Gobierno» que «siguen arbitrariamente privadas de libertad, acusadas en su mayoría de delitos comunes».

«Dos de estas personas debieron ser hospitalizadas recientemente en delicado estado de salud. Exhorto al Gobierno a liberar a todas las personas privadas arbitrariamente de libertad en el marco de las protestas o por expresar opiniones críticas con el Gobierno. Esto constituiría un paso significativo hacia la restitución de derechos y la disminución de la polarización existente», ha subrayado.

Ante la embajada en Madrid
Con esta misma petición, la comunidad nicaragüense exiliada en Madrid organizó este domingo 13 de septiembre una protesta pacífica ante la embajada de Nicaragua en la capital española para pedir la liberación de los presos políticos.

En el acto participó Juan Ramón Vilchez Gutiérrez, ex preso político del San Juan del Río Coco Madriz, quien llamó a la unidad, porque «solo unidos podremos derrotar la dictadura», dijo.

Sacerdotes expulsados
Además de los presos, la Iglesia es otro de los grupos más hostigados por el Gobierno y sigue actualmente recibiendo su persecución. Uno de los últimos episodios es el acoso a sacerdotes extranjeros que realizan su actividad pastoral en el país y que habían secundado las denuncias de la Conferencia Episcopal sobre las las violaciones a los derechos humanos.

En este sentido, monseñor Abelardo Mata, obispo de la diócesis de Estelí, dijo conocer a por lo menos dos sacerdotes a los que se les ha reducido su permiso de residencia en el país. Otros presbíteros, denunció el prelado, son constantemente acosados por la Dirección de Migración y Extranjería.

Incluso él mismo ha visto reducido su libertad de movimiento ante la continua vigilancia y espionaje que mantienen sobre su persona grupos afines al Gobierno.