Así será la catequesis en España durante la pandemia

La catequesis no para. Ni siquiera por la COVID-19. La Iglesia en España se prepara para desarrollar su labor en este tiempo de pandemia. El objetivo: transmitir la fe con todas las garantías sanitarias

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
La parroquia es la comunidad de referencia, y se apostará por la catequesis presencial. Foto: Parroquia Jesús y María de Aluche

«Tenemos que estar en comunión y ser muy responsables», explica Juan Luis Martín Barrios, director del Secretariado de Catequesis de la Conferencia Episcopal, a la hora de hablar sobre cómo van a afrontar las parroquias españolas la catequesis de niños.

Esta misma semana ha habido una reunión en Añastro en la que cada provincia eclesiástica ha dado su parecer y sus aportaciones sobre este asunto. Tres son los pilares sobre los que se va a trabajar en estos meses: acompañamiento de las familias, la parroquia como comunidad de referencia y una catequesis que vaya a lo esencial.

La propuesta es que la catequesis sea preferentemente presencial, y que dure entre 30 y 45 minutos. Como mucho, habrá grupos de seis a ocho niños, además del catequista. Antes y después de la catequesis habrá que desinfectar las instalaciones; se usarán las mascarillas y los geles en todo momento, y se procurará mantener la distancia social entre niños. Cada catecúmeno deberá llevar su propio material y no se compartirá, y se evitarán los agolpamientos al entrar y salir de las salas.

«Queremos pedir a párrocos y catequistas, y también a padres y madres, una colaboración muy estrecha tanto para el cuidado de los recintos como a la hora de llevar la catequesis al propio ámbito familiar. Decía san Juan Pablo II que, desde la fe, las dificultades se convierten en posibilidades, y eso es algo que esperamos experimentar en medio de todo este desafío», confiesa Martín Barrios.

Foto: Parroquia Jesús y María de Aluche

Imaginación y creatividad

De momento no hay prisa por reiniciar la catequesis, porque quieren hacerlo con todas las garantías. La fecha de referencia que se baraja desde la Conferencia Episcopal es el 15 de octubre; antes, se ha propuesto realizar un encuentro con los catequistas y otro con los padres, para explicar todas las medidas y pedir una mayor implicación.

Asimismo, esta situación va a suponer un paso adelante en el uso de nuevas tecnologías: las inscripciones se harán preferentemente online, y se propondrá la utilización de WhatsApp para comunicaciones, y de vídeos y de otros recursos digitales para la catequesis. Eso no excluye otras maneras de hacer llegar la fe a los niños, como la propuesta que se hará a los padres de crear en su hogar un pequeño oratorio doméstico para rezar en familia.

«Afrontamos esta etapa con imaginación y creatividad. Creer y crear son dos verbos que tenemos que conjugar especialmente en este momento», asegura el director del Secretariado de Catequesis de la CEE.

Se necesitan catequistas, por el desdoblamiento de grupos y la ausencia de catequistas mayo-res. Foto: Parroquia Jesús y María de Aluche

Menos niños y más catequistas

¿Es posible que la incertidumbre de este inicio de curso haga que algunos padres se echen atrás a la hora de apuntar a sus hijos a catequesis este año? «Puede ser –responde Martín Barrios–, pero por eso hacemos un llamamiento a las familias para que no descuiden este aspecto fundamental de la formación y educación de sus hijos». «Hoy, más que nunca, las comunidades cristianas y las familias tienen que responder».

A este respecto, Manuel María Bru, delegado de Catequesis de Madrid, confirma que «de momento sabemos que son pocos los padres que van a dejar de llevar a los niños. Quizá, los que sí tenían previsto llevarles por primera vez son los que están más retraídos. Es comprensible, pero no pasa nada si deciden esperar un poco para empezar y así seguir sin interrupciones».

Otro asunto relacionado es el de la necesidad de catequistas. Los mayores y los que se encuentren en situación de riesgo tendrán que dar un paso atrás, por lo que se hará un llamamiento desde las parroquias para pedir voluntarios. «Es el momento de hacer un SOS a los jóvenes de las parroquias para que ayuden», señala Bru, quien avanza que se pedirá a los catequistas que se pasen por las casas de las familias cuando sea necesario, «y tirar mucho del teléfono para aumentar el contacto con las familias y llevar la catequesis a los niños. Es una apuesta por la presencia de los catequistas también fuera de la parroquia».

Asimismo, otro aspecto que cobrará mayor protagonismo en esta situación es la catequesis online. En Madrid, esta situación coincide con el lanzamiento de los nuevos recursos para niños, con un área virtual donde habrá abundante material digital. «No es aconsejable seguir esta modalidad al cien por cien, porque lo ideal es la catequesis presencial, pero si hay un nuevo confinamiento o más restricciones al menos tenemos esta alternativa», asegura el delegado.

Los padres, los primeros catequistas. Se les animará a que no descuiden este aspecto funda-mental de la educación de sus hijos. Foto: Parroquia Jesús y María de Aluche

Misas dominicales específicas

En otras diócesis, la apuesta es por la catequesis presencial y, a ser posible, semanal, teniendo claro que «la catequesis debe ajustarse a las posibilidades de cada lugar», se pide en la diócesis de Getafe. Según el número de niños por grupo y la dimensión de las salas, se podrán dividir los grupos o incluso cambiar los horarios habituales de las sesiones.

Por su parte, los obispos de Aragón apuestan por mantener los grupos burbuja en los que viven ya los niños en sus colegios. Además, animan a tener las sesiones en el templo, y potenciar la Eucaristía dominical en familia en la que se haga referencia a los contenidos catequéticos de la semana. Es la misma recomendación que hace la diócesis de Osma-Soria, que sugiere reservar una de las Misas de los domingos para los niños y sus familias.

Todas estas medidas, como explican desde la diócesis getafense, «no persiguen implantar una pedagogía autoritaria, sino que se trata de pedir a los niños una mayor disciplina para protegernos», y asegurar a los padres «la prioridad de que sus hijos se desenvuelven en entornos seguros frente a la COVID-19».

Algunas claves
  • Las familias han de dar un paso adelante: los padres son los primeros catequistas de sus hijos.
  • En la parroquia, las sesiones durarán como mucho de 30 a 45 minutos.
  • Máximo ocho niños por grupo; se dividirán los grupos si es necesario.
  • Escrupulosa limpieza de las salas antes y después de cada sesión.
  • Se pedirán más catequistas en las parroquias.
  • Mejor catequesis presencial, pero habrá disponibles recursos digitales.
  • Preferencia de inscripciones online.
  • Se usarán los templos para facilitar la distancia social.