Así influye el hacinamiento en los contagios por la COVID-19

Muchas personas y familias que comparten piso no pueden guardar las medidas de higiene recomendadas ni la distancia social

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

«El tamaño del hogar es tan importante como los botellones como factores para el contagio del COVID. Lo que pasa es que los medios de comunicación no publican nada de esto y los políticos no lo tienen en cuenta», afirma Juan Fernández de la Cueva, director del Secretariado de Pastoral del Trabajo de Madrid.

Las circunstancias del confinamiento y las posteriores medidas de higiene y distancia social han afectado a lo colectivos más vulnerables, que muchas veces viven hacinados en pisos compartidos. «Una familia que vive en una habitación de diez metros cuadrados, en un piso compartido con otras cuatro familias, tiene más posibilidades de contagiarse que si viviera en una vivienda propia», asegura Fernández de la Cueva, abundando en el artículo que escribió para la web de la Vicaría diocesana de Acción Caritativa.

En un tiempo en el que las medidas de higiene son cada vez más estrechas, «hay familias que no pueden guardar la cuarentena, ni mantener la distancia social idónea con otras personas», señala, «y tampoco el confinamiento es una solución, porque entonces tienen que renunciar a ganarse a vida, y no podrán pagarse la habitación. Acabarán pidiendo limosna, una situación que les quita dignidad».

El hacinamiento provoca «una mayor posibilidad de contagio», porque «hay más trasiego de personas y más relaciones, y más convivientes de una misma casa que usan el transporte público».

Además, la solución del teletrabajo «solo beneficia a personas con más medios. Normalmente, quienes viven hacinados están más limitados a la hora de ganarse la vida, y para trabajar tienen que salir de casa, exponiéndose más a la enfermedad», dice Fernández de la Cueva.

Por todo ello, es preciso «revisar causas reales como el hacinamiento» para abordar la crisis sanitaria: «tiene que haber una mayor conciencia tanto en los medios de comunicación como en la clase política», ya que «si solo atendemos a las cifras de contagios y de muertes pero sin ahondar en las causas, no tardaremos en reproducir la misma situación de hace unos meses».

De ahí que urja contemplar el hacinamiento y la falta de habitabilidad de las viviendas como una «causa estructural» y un «fallo de la sociedad», para «afrontar la solución a las nuevas crisis que puedan venir».