Así es la economía sin trata según Francisco - Alfa y Omega

Así es la economía sin trata según Francisco

«La pandemia ha empeorado las condiciones de explotación laboral», ha afirmado el Papa en la Jornada de Oración y Reflexión contra la Trata

Fran Otero

El Papa Francisco se ha hecho presente este lunes a través de un videomensaje en el maratón de oración organizado con motivo de la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata, que coordina la red Talitha Kum, para reclamar «una economía que responda a las crisis de una manera que no sea miope, sino duradera y sólida». Porque en la crisis, ha afirmado Francisco, «los tráficos proliferan».

En este sentido, el Papa ha ofrecido a los participantes en este evento virtual, retransmitido a través de YouTube, tres sugerencias para la reflexión y la acción sobre la economía sin trata, tema central de este año.

1
Economía del cuidado

En primer lugar, para Francisco la economía sin trata «es una economía del cuidado». Esto es, prestar atención a las personas y a la naturaleza y cuidar el trabajo. «La pandemia ha exacerbado y empeorado las condiciones de explotación laboral; la pérdida de puestos de trabajo ha castigado a tantas víctimas de la trata en el proceso de rehabilitación y reinserción social», ha añadido.

En su opinión, una economía del cuidado significa «una economía de la solidaridad», pues «la solidaridad bien administrada da lugar a una construcción social más segura y firme».

2
Economía con reglas de mercado justas

A continuación, ha identificado la economía sin trata con aquella que tiene unas reglas de mercado «que promueven la justicia y no intereses particulares exclusivos». En este sentido, ha denunciado que la trata encuentra un terreno fértil «en el capitalismo neoliberal», esto es, «en la desregulación de los mercados que apunta a maximizar las ganancias sin límites éticos, sin límites sociales, sin límites ambientales».

Y ha agregado: «Si se sigue esta lógica, solo existe el cálculo de ventajas y desventajas. Las decisiones no se toman en función de criterios éticos, sino en función de los intereses dominantes, a menudo hábilmente revestidos de una apariencia humanitaria o ecológica. Las decisiones no se toman mirando a las personas: las personas son uno de los números, también para explotar».

3
Economía valiente

En su tercer apunte, el Pontífice reclama una economía que tenga valor, que sea valiente. «Es el valor de la construcción paciente, de la planificación que no mira siempre y solo a la ventaja a muy corto plazo, sino a los frutos a medio y largo plazo y, sobre todo a las personas. El valor de conjugar el beneficio legítimo con el fomento del empleo y las condiciones de trabajo dignas», ha recalcado.

«Sí hace falta rezar»

Además de su reflexión sobre economía y trata, el Papa Francisco ha puesto la dimensión de fe y oración de esta jornada contra la trata.

«Sí, hace falta rezar para sostener a las víctimas de la trata y a las personas que acompañan los procesos de integración y reinserción social. Hace falta rezar para que aprendamos a acercarnos con humanidad y valentía a quien está marcado por tanto dolor y desesperación, manteniendo viva la esperanza. Rezar para ser centinelas capaces de discernir y tomar decisiones orientadas al bien. La oración toca el corazón e impulsa a acciones concretas, a acciones innovadoras y valientes que sepan correr riesgos, confiando en el poder de Dios», ha afirmado.

En este sentido, ha dicho que la fiesta de santa Bakhita es un recordatorio de esta dimensión, así como de la importancia de situar a las víctimas, sus familias y comunidades en el centro. «Son ellas el centro de nuestra oración», ha concluido.