Así acompañan católicos y musulmanes a las víctimas del naufragio de Indonesia
Un sacerdote local cuenta cómo los habitantes de Labuan Bajo se han volcado en oración con la familia de españoles que ha perdido a varios miembros bajo las aguas
«Cuando [la comunidad] se enteró del incidente, lo primero que sintieron fue empatía y tristeza. Tragedias como esta no deberían suceder», declara a EFE el padre Hermen Sanusi, sacerdote católico de la diócesis indonesia de Labuan Bajo, en cuyas aguas se hundió recientemente un barco turístico con varios españoles a bordo, miembros de una misma familia.
El Putri Sakinah se hundió en aguas de la isla de Padar, en el Parque Nacional de Komodo, el 26 de diciembre, tras lo cual se activó una búsqueda en la que el martes se encontró un tercer cadáver después del anterior hallazgo de los cuerpos de Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia C. F., y el de una hija de su esposa, Andrea Ortuño. La mujer fue rescatada tras el accidente junto con otra de sus hijas. Además de la familia de seis miembros, a bordo de la embarcación viajaban otras cinco personas, cuatro tripulantes y un guía local, rescatados tras el siniestro.

Según cuenta a la Agencia EFE el padre Hermen Sanusi, el pasado viernes al atardecer, más de 1.000 personas —católicos y musulmanes, pues Indonesia es un país de mayoría musulmana— acudieron al puerto de Labuan Bajo, desde donde se coordina parte del operativo de búsqueda, para participar en una vigilia a la que se unió la familia de los españoles afectados por el accidente. Con sus velas encendidas, «le pedimos a Dios que nos muestre la luz que puede ayudar a encontrar a los dos niños restantes», señala.
«No están solos»
«Rezamos para que sean encontrados», apunta el religioso, quien organizó el acto en el puerto y también ofició el domingo una Eucaristía en la parroquia de Stella Maris «por el alma de los difuntos». A ella acudieron asimismo los familiares de las víctimas.

«Son muchos los locales que han mostrado compasión, dolor y sentimiento de pérdida» por estos hechos, y por eso «quieren acompañar a la familia a superar esta tragedia», comenta Sanusi. «Queríamos decirle a la familia que no están solos. Ayudarlos. Brindarles serenidad y consuelo. En todo lo que podamos ayudar, lo haremos», declara asimismo acerca de una población muy sensibilizada ante los desastres naturales. Hace tan solo un mes, la confluencia del monzón, varios tifones y La Niña causaron graves inundaciones en el sudeste asiático, incluida Indonesia, con centenares de víctimas mortales.