Algo está cambiando - Alfa y Omega

Quizá la noticia pasase un poco desapercibida entre la visita del Papa y la entrevista que hicimos en este semanario a su secretario. Pero el Proyecto Repara, en su balance del año 2025, ofreció unos datos reveladores: el foco de las víctimas a las que atienden no es únicamente el sexual, sino «formas de violencia más invisibles y complejas: el abuso espiritual, de conciencia y de poder». Este es un melón que lleva tiempo agrietándose y que este proyecto, de la archidiócesis de Madrid, tanto hace por visibilizar. Como hizo ya hace un año en un vídeo explicativo que ha dado la vuelta al mundo. Porque si no nombras algo, no existe. Esa labor de comunicación para aterrizar una cuestión tan difícil de detectar, en ocasiones, por las dinámicas insanas que hay alrededor, es fundamental para que resuene en aquellos que lo están sufriendo y realmente se pueda ofrecer una luz que ilumine las sombras. A Salus Animarum, un espacio puesto en marcha por laicos como lugar de diálogo y formación sobre este tipo de abusos, cada vez se acercan más personas con inquietud unas, con el alma rota, otras. Lo que está claro es que algo está cambiando. O algo estamos cambiando.