El cardenal Cobo llama a «armonizar la polifonía» de la Iglesia de Madrid para fortalecer la misión compartida
En una entrevista en COPE con Mario Alcudia, el arzobispo de Madrid explica las claves de su nueva carta pastoral, Somos Vidas en Camino, que busca integrar las nuevas iniciativas evangelizadoras en la vida diocesana
«¿Cómo podemos sonar juntos?». Esta es una de las preguntas que plantea el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, para explicar el propósito de su nueva carta pastoral, Somos Vidas en Camino. En una entrevista en COPE con el periodista Mario Alcudia, el purpurado ha detallado las claves de este documento, que pretende armonizar las distintas iniciativas eclesiales y fortalecer la comunión y la misión compartida.
Cobo parte de la constatación de que la diócesis vive un momento de especial vitalidad, con numerosas realidades y propuestas evangelizadoras. Una riqueza que, a su juicio, «es de agradecer», pero necesita coordinación. «Surge la necesidad de decir: ¿cómo podemos sonar juntos?», explica. Se trata, añade, de «armonizar esta polifonía», para que todas las iniciativas se incorporen a «una misión única y a la vida diocesana».

Nadie sobra y nadie camina solo
En este proceso, el cardenal destaca el papel de las parroquias y de las estructuras territoriales —arciprestazgos y vicarías—, llamadas a coordinarse con las nuevas realidades y las delegaciones. El reto consiste en responder a una sociedad cuya territorialidad es cada vez más difusa, sin perder la presencia de la Iglesia en los barrios.
«La misión es tan compleja y exige de muchas notas, donde nadie sobre, pero ninguno vaya solo», afirma, al mismo tiempo que recuerda que Madrid crece a gran velocidad y necesita anunciar el Evangelio tanto a quienes ya forman parte de la comunidad como a quienes todavía no han llegado.
La carta también propone el discernimiento y el acompañamiento como herramientas para integrar los carismas. «Tenemos que hablar, escucharnos y aprender a tocar juntos», señala Cobo, que invita a leer el documento desde el agradecimiento por la vitalidad diocesana.
