¿Cuál es la diferencia entre «el interés general» y «el bien común»? Empresarios católicos responden - Alfa y Omega

¿Cuál es la diferencia entre «el interés general» y «el bien común»? Empresarios católicos responden

A raíz del vídeo del Papa pidiendo poner la riqueza al servicio de los demás, el presidente de Acción Social Empresarial subraya que esto implica «nuestros talentos y tiempo»

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Un soldador estadounidense en Illinois. Foto: OSV News/Vincent Alban, Reuters

Este martes, en el vídeo con su intención de oración para el mes de noviembre, el Papa ha recordado que «nada es solo nuestro, todo es don compartido», que «la verdadera riqueza no está en lo que guardamos sino en lo que entregamos con amor» y que el dinero y las habilidades deben ser «instrumentos de fraternidad». Esta última frase «ha llamado la atención» de Juan Antonio Perteguer, presidente de Acción Social Empresarial, quien detalla en conversación con Alfa y Omega que «la riqueza no solo incluye lo material» sino también «nuestros talentos, nuestro tiempo» y, en un sentido más amplio, «todo lo que tenemos y podemos poner al servicio de los demás».

El presidente de esta asociación de empresarios, directivos y profesionales católicos —dependiente además de la Conferencia Episcopal—  añade que «otra idea es que el Papa nunca demoniza ni critica la riqueza sino que se pregunta qué hacemos con la que, de alguna manera, todos tenemos». Y llama a «ponerla al servicio de los demás, en especial los más necesitados».

El interés general puede construirse contra otros

Perteguer subraya que la intención del Papa para este mes «entronca con la idea de la doctrina social de la Iglesia sobre el bien común y el destino universal de los bienes». Y aclara una confusión típica entre «el bien común y el interés general», que no tienen nada que ver. El primero «busca el interés de un grupo» incluso a riesgo de que «sea a costa de otras personas», es decir, prevaleciendo las mayorías sobre las minorías aunque las perjudique muy gravemente. En cambio, «el bien común busca el de todos y cada uno», algo que «en el mundo de la empresa es complicado» pero esta asociación intenta.

Juan Antobio Perteguer es presidente de Acción Social Empresarial. Foto: ASE

De acuerdo con esta concepción, «el bien de la empresa no está por encima de los trabajadores, clientes o proveedores» sino que «hay que trabajar por el bien de todos».

La IA debe mejorar el mundo, no recortarlo

El presidente de Acción Social Empresarial explica que «no somos un centro de estudios teóricos» sino que busca llevar la doctrina social de la Iglesia «a la vida real». «Eso es lo que nos debe diferenciar, el que no buscamos meramente el bien económico», lo que implica tomar conciencia de que «lo primero es la dignidad de la persona humana».

Perteguer pone como ejemplo de esto «la relación con la inteligencia artificial». Según su asociación, «debe conseguir dos objetivos: mejorar el trabajo de nuestros trabajadores y que estos perduren para aumentar la capacidad de dar un servicio a la sociedad». Es decir, que no puede reducirse «echar al 20 % de la plantilla y ganar más».

Trabajadoras sueldan armarios eléctricos. Foto: CNS/Timothy Aeppel, Reuters

Por último, pide darle la vuelta a la demonización de los empresarios. «A veces viene de un discurso fácil que los ataca porque son menos y es posible que haya habido algunos abusos», pero la construcción de un mundo mejor, a su juicio, pasa por «fomentar que muchas personas sean capaces de ofrecer soluciones generando riqueza y trabajo». «Esa es la clave del desarrollo humano», concluye.