El ucraniano Oleksii se curó de su cáncer en Roma gracias al Bambino Gesù
El centro ha tratado a 3.974 niños de Ucrania desde la invasión rusa. La Iglesia grecocatólica le ha concedido su mayor distinción
Hace dos años, Oleksii, un niño ucraniano, no solo se enfrentaba como tantos de compatriotas suyos al drama de la guerra. Una grave enfermedad oncológica amenazaba su vida y el contexto bélico, con sus privaciones y problemas logísticos añadidos, pintaban para él un futuro bastante oscuro.
Sin embargo, hoy en día el pequeño mira al futuro con más esperanza. Largos ciclos de quimioterapia y radioterapia, junto a una operación de siete horas, lo han curado. Pero no ha sido en su país natal sino en Italia. Más en concreto en el Hospital Pediátrico Bambino Gesù, «un nombre que estará presente en nuestras vidas para siempre».
Lo ha escrito Viktoriya, su madre, en una carta de agradecimiento leída este martes durante la ceremonia de entrega a sus responsables de la Orden del Metropolita Andrey Sheptytskyi, la máxima distinción otorgada por la Iglesia grecocatólica ucraniana, por haber atendido así a miles de niños ucranianos. En el acto participó Sviatoslav Shevchuk, primado grecocatólico, y estuvo presente el embajador de Ucrania ante la Santa Sede, S.E. Andriy Yurash.

Desde 2022, el Bambino Gesù ha acogido y tratado a 3.974 pequeños pacientes ucranianos, incluidos 1.084 solo en 2026. Su compromiso humanitario ha abarcado numerosas especialidades médicas y quirúrgicas, desde oncohematología, neurología y neurorrehabilitación hasta cardiología.
Son «las manos de Dios»
Más allá de la labor de médicos y enfermeros, este apoyo ha requerido la participación de numerosos profesionales y servicios: orientación, mediación lingüística, transporte y acompañamiento espiritual, entre otros.
Shevchuk ha expresado su gratitud, también en nombre de todo el pueblo ucraniano, por este testimonio de solidaridad y caridad cristiana. «El Hospital Bambino Gesù no solo devuelve la salud a nuestros niños. Les brinda una nueva vida, renueva su fe en la misericordia de Dios y restaura la esperanza y la tranquilidad de cara al futuro».
Dalla Chiesa greco-cattolica ucraina un riconoscimento al Bambino Gesù per l’assistenza ai bambini provenienti dall’Ucraina. L’onorificenza è stata consegnata oggi da una delegazione guidata da Sua Beatitudine Sviatoslav Shevchuk, Capo della Chiesa. https://t.co/ncrebdQrZv https://t.co/oXChWUmaSa
— Bambino Gesù (@bambinogesu) November 3, 2026
Por eso, ha asegurado a los profesionales que, además de ser sanitarios «excepcionales», son «las manos de Dios que abrazan a sus hijos más pequeños en medio de su sufrimiento». Ha dado las gracias además por «la solidaridad tangible» demostrada por la Santa Sede.
¿Cuál es el «sentido más profundo» de su misión?
El presidente del Bambino Gesù, Tiziano Onesti, aceptó el reconocimiento «con gran alegría, no a título personal, sino en nombre de nuestros médicos, enfermeros y todo el personal sanitario, de los religiosos y religiosas, y de todos aquellos que —a menudo lejos de los focos— hacen posible nuestra labor asistencial». El galardón «es fruto del esfuerzo de todos y nos llena de un orgullo inmenso».

Recibir la Orden del Metropolita Andrey Sheptytskyi, por otro lado, «nos recuerda el sentido más profundo de nuestra misión: estar al lado de cada niño que necesita atención, sin importar su origen, su idioma o sus circunstancias». En efecto, «la medicina pediátrica no conoce fronteras, y la solidaridad —especialmente cuando se trata de los más pequeños— es una responsabilidad que sentimos profundamente».
Onesti ha recordado que quien da nombre a este honor fue él mismo el promotor y principal benefactor de la Narodna Lichnytsia, la Clínica del Pueblo, que ofrecía atención médica gratuita a todos, sin distinción de fe o nacionalidad. «Acoger a quienes sufren: eso está por encima de cualquier otra consideración», ha concluido el responsable del Bambino Gesù