La catedral de Burgos tiene más de 800 años pero expondrá en su claustro el mejor arte contemporáneo
ABANCA organiza con su Ayuntamiento y Cabildo Metropolitano ‘Huellas del tiempo’, una muestra con las principales vanguardias. Sus responsables «hemos creado un discurso sobre la historia»
«El punto de partida de esta exposición es que ABANCA tiene una de las colecciones de arte contemporáneo más destacadas de España con más de 1.500 obras y 200 artistas y nunca habíamos estado en Burgos», nos cuenta Diego Cascón, comisario de la exposición Huellas del tiempo que se inaugura en su catedral y el emblemático Arco de Santa María por el que se accedía a su muralla. Organizada por la entidad financiera, el Cabildo Metropolitano y el Ayuntamiento de Burgos, estará abierta al público desde el pasado miércoles hasta el próximo 10 de enero.

Cascón recuerda que «Burgos es una ciudad importante con mucha proyección», a media distancia entre los polos industriales de la capital y el País Vasco, en pleno Camino de Santiago y con una de las catedrales góticas más emblemáticas de España. Después de su dilatada experiencia exponiendo en Madrid y Galicia, los organizadores de la muestra seleccionaron para esta ciudad castellana 70 obras y «quisimos crear un discurso con una historia a la que hemos titulado Huellas del tiempo porque hace referencia a esa conexión entre el arte contemporáneo y lo milenario del propio lugar».
Un recorrido histórico
En la Sala Beato Valentín Palencia de la catedral de Burgos, ubicada en su claustro, «compartimos algunas vanguardias de principios del siglo XX como el surrealismo o el cubismo con obras de Picasso, Juan Gris, Joan Miró o Maruja Mallo». También se muestran «piezas de posguerra y la década de 1950 y 1960» con autores como Manolo Millares, Antonio Saura o Lucio Muñoz. «Y concluye con una aproximación al mundo contemporáneo a partir de 1980 con Miquel Barceló o Soledad Sevilla o Darío Villaba», explica el comisario, quien presume de que «la propia exposición te permite hacer ese recorrido».

Fuera de la catedral de Burgos, en el Arco de Santa María que permite acceder a su casco histórico, «lo que presentamos es otra exposición más centrada en la parte escultórica». Entre sus exponentes, más «actuales e internacionales», están el portugués Julião Sarmento o el valenciano Miquel Navarro. «Habrá también alguna fotografía y algún cuadro en pared», matiza Diego Cascón.
Según Iceta, no hay «lugar mejor que nuestra catedral»
Preguntado sobre la mezcla entre el arte contemporáneo y lo centenario, el comisario de Huellas del tiempo explica que en la catedral de Burgos ya hay obras recientes «como las puertas de Antonio López» y que «el título de la exposición es una reflexión sobre una misma idea». Es una intuición que también compartió en su inauguración el arzobispo de Burgos, Mario Iceta, quien recalcó cómo la abstracción «sintetiza los problemas del hombre contemporáneo que no encuentra respuesta a tantas atrocidades». A su juicio, detrás de estas obras, al igual que sucedía antaño, «se descubre a un hombre demasiado humano, demasiado herido que necesita redención». Y consideró por tanto que «no encuentro un lugar mejor que nuestra catedral y su historia de fe para invocar esta redención».