Joan Lloret: «Los alumnos de Primaria usan la IA sin entender cómo funciona» - Alfa y Omega

Joan Lloret: «Los alumnos de Primaria usan la IA sin entender cómo funciona»

Ester Medina Rodríguez
Joan Lloret
Foto cedida por Joan Lloret.

No tiene sentido saber utilizar herramientas de inteligencia artificial (IA) en los colegios sin entender antes de dónde viene esta tecnología y su fin. Es una de las premisas del jefe de transformación digital en la editorial Edelvives, entidad que ha creado un curso online para llevar Magnifica humanitas a las aulas. En él, un centenar de profesionales han redescubierto esta semana su misión como formadores de personas.

—¿Por qué Edelvives cree necesario que un docente reciba esta formación humanista sobre IA más allá de aprender a utilizar las herramientas?
—Es una tecnología que está tocando los cimientos de todos los sectores productivos y en educación es necesario que entendamos cómo funciona. Podemos caer en el error de buscar en Magnifica humanitas pautas sobre el uso responsable de la IA en el aula, pero la lectura es mucho más profunda, porque al final se trata de entender quién controla las tecnologías que redefinen la vida humana y con qué fines. 

—¿Cuál cree que sería el enfoque para trabajar la IA en el aula?
—Es necesario aprender sobre, para y con la IA. Y no puedes enseñar o aprender con la IA hasta que no has hecho los otros dos primeros pasos. Es decir, yo necesito saber qué es esto porque, especialmente en la IA, los docentes se han visto casi obligados a utilizar estas herramientas por el sinfín de promesas, muchas de ellas falsas, que se dicen sobre ella. 

—Entonces, ¿puede la IA hacer más importante que nunca la dimensión humana del docente?
—Sí. Cuando la encíclica habla sobre educación gira en torno a tres ejes: la verdad como bien común, la dignidad del trabajo y la libertad frente a la dependencia. Me parecen claves. Cuando habla de verdad y escuela o de una alianza educativa para la era digital hablamos de desinformación o deepfakes, y eso no se resuelve con tecnología, sino formando el juicio de los docentes y de los alumnos. En los colegios se están centrando los procesos de formación en el uso de herramientas para los docentes y estamos dejando de lado la formación ética. Por ejemplo, los alumnos a partir de quinto de Primaria en España utilizan esta tecnología sin que nadie les haya explicado nada sobre el trasfondo de la IA. 

—¿Qué puede aportar Magnifica humanitas a las aulas y docentes de hoy en día?
—Cuando en la encíclica se habla del síndrome de Babel, se refiere a la uniformidad que aplana todas las diferencias, la reducción de la persona a datos y rendimiento, las promesas de que la plataforma lo hace todo o que las métricas son, por sí mismas, indicadores pedagógicos. Aquí hay que preguntarse qué modelo de transformación digital queremos, ¿uno cercano a Babel? Creo que en los colegios no hay momentos de diálogo para estos procesos de reflexión. 

—¿Cómo llevar esto a la realidad diaria de las aulas?
—El pedagogo José Antonio Marina dice que la tecnología y la IA pueden formar parte de la solución de los problemas educativos, pero al final, en la escuela los problemas siempre se resuelven con pedagogía y comunidad. Es necesario que se incluyan en los currículos educativos la formación sobre y para la IA de manera formal, pero también hay muchas iniciativas informales de profesores o colegios que aprovechan, por ejemplo, tutorías o momentos informales para hablar sobre esto.