Eleanor Monbiot: «El apoyo a la crianza no debería ser un lujo» - Alfa y Omega

Eleanor Monbiot: «El apoyo a la crianza no debería ser un lujo»

La líder para Oriente Medio y Europa del Este de la ONG World Vision ha creado un chatbot que ayuda a los padres que viven en contextos de guerra a criar a sus hijos

Ester Medina Rodríguez
Monbiot visita un centro ucraniano dedicado a la infancia durante una sesión de arteterapia.
Monbiot visita un centro ucraniano dedicado a la infancia durante una sesión de arteterapia. Foto: Abigajla Conway, World Vision.

Las caras de una guerra son casi infinitas. Una de ellas es la que se vive de puertas para adentro; en las casas, en las familias y el vivir cotidiano. La cara silenciosa y sin grandes portadas, pero con graves consecuencias para la salud mental de niños y padres. La ONG cristiana World Vision —con cuya líder para Oriente Medio y Europa del Este hablamos—, ha querido acercarse a ellos con Parenting in Crisis, un chatbot que les ayuda con la crianza en mitad del caos.

—¿Por qué lanzasteis este chatbot?
—En Oriente Medio y Europa del Este, millones de familias están criando a sus hijos en medio de la guerra, el desplazamiento forzoso, el estrés y la incertidumbre diarios, lo que afecta directamente a su salud mental. Sabemos que no suelen tener herramientas para regular su propio sistema nervioso y el de sus hijos. Por eso, les ofrecemos orientación práctica y contrastada sobre cómo cuidar de su salud mental, porque el apoyo a la crianza no debería ser un lujo. Llegar a ellos en un conflicto es más difícil, por eso la modalidad del chatbot nos lo facilita.

—¿Cómo funciona?
—El chatbot interactúa con los padres a través de aplicaciones de mensajería, como WhatsApp o Telegram, durante cinco minutos al día y un total de diez días. Les aconseja sobre cómo cuidar de su salud mental y aplicar la crianza positiva en el día a día, y les ayuda a gestionar el estrés con actividades concretas. Los padres se registran, eligen el formato que prefieren —texto, audio o vídeos cortos, por ejemplo—, y contestan preguntas demográficas para la selección de actividades adaptadas a la edad de sus hijos. El chatbot se pone en contacto con ellos cada 24 horas.

—¿Cómo se integra la IA en este proyecto?
—Se ha desarrollado con Parenting for Lifelong Health y el contenido es seleccionado por personas reales. Además, el formato flexible y de bajo consumo de ancho de banda asegura el acceso incluso en zonas remotas o con poca conectividad.

—¿Cuáles son las consecuencias de la guerra para la salud mental de los niños?
—Son devastadoras. Los estudios indican que, en Ucrania, en el 84 % de los hogares los niños sufren malestar psicosocial y que casi un tercio de los menores de 5 años muestran signos de ansiedad y trauma.

—¿En qué países está funcionando este chatbot actualmente?
—Además de Ucrania y Georgia, también se ha adaptado al contexto de Afganistán, donde las familias sufren las consecuencias tras años de conflicto. Otro ejemplo es Rumanía, donde hemos adaptado la aplicación a los contextos rurales vulnerables. En Ucrania se implantó en 15 espacios de Kiev, Járkov, Dnipró, Odesa, Bucha, Bashtanka y Kryvyi Rih a partir de diciembre de 2025. En Georgia, empezó a la vez y se puso a prueba en colegios de Tiflis y Batumi, llegando a cientos de familias ucranianas desplazadas.

—¿Hay planes de ampliar el proyecto a otros conflictos y países?
—Sí, cuando se publiquen los resultados de la evaluación buscaremos más financiación para mejorar y ampliar este chatbot a más zonas. También barajamos la posibilidad de ampliarlo con otros temas de interés para las familias en crisis, como asistencia sanitaria.

En su encíclica, León XIV habla de «desarmar la IA» y poner las tecnologías al servicio del bien común. ¿Cómo se refleja en este proyecto?
—Las tecnologías emergentes, incluida la IA, tienen un gran potencial para apoyar los esfuerzos humanitarios. Por eso, herramientas como esta demuestran cómo se puede aprovechar la tecnología digital para el cuidado y la protección de los niños y las familias, especialmente en momentos de incertidumbre como un conflicto. El diseño de este chatbot refleja el mismo principio que defiende León XIV: que la tecnología debe servir al bien común y reforzar el bienestar humano.