La Fábrica de San Pedro y Microsoft te permiten escribir como Miguel Ángel
Con motivo de los 400 años de la consagración de la basílica de San Pedro lanzan Michelangelus, una tipografía que imita los trazos del autor de La Piedad
Cuando Miguel Ángel escribía, «su impaciencia, su precisión y su energía estaban presentes en su caligrafía», cuenta a Alfa y Omega Stefano Caliandro. Es el director creativo de Studiogusto, una agencia creativa italiana que, en colaboración con la Fábrica de San Pedro que conserva numerosos manuscritos del autor de La Piedad, ha creado Michelangelus, una tipografía que reproduce sus trazos y que puede puede descargarse y utilizarse en los programas de Microsoft como Word.
Este proyecto se ha lanzado con motivo del 400 aniversario de la consagración de la basílica de San Pedro que se celebrará el próximo 18 de noviembre. De hecho, la tipografía se utilizará en todos los folletos y materiales digitales para esta ocasión. Según Caliandro, surgió al preguntarse «cómo puede la Fábrica de San Pedro preservar un patrimonio y, al mismo tiempo, incorporarlo a nuestra forma actual de comunicarnos».
Más de 500 caracteres
Para desarrollar la fuente, Caliandro y Mimmo Berterame —el CEO de Studiogusto— visitaron los archivos vaticanos y estudiaron manuscritos originales del artista. Al examinarlo de cerca, descubrieron que «hay una especie de geometría, un determinado uso de los espacios vacíos y llenos».

Al desarrollar Michelangelus, el equipo ha conservado algunos rasgos particulares de la escritura del autor de la Capilla Sixtina. Por ejemplo, el pequeño punto que colocaba en la parte superior de la «h» o en la parte inferior de la «y». Las minúsculas cursivas se basan directamente en su caligrafía, mientras que las mayúsculas toman como referencia, entre otras fuentes, la inscripción que grabó en La Piedad. Combinando todos sus estilos —como la negrita o la cursiva— la tipografía reúne unos 500 caracteres.
Una letra «con carácter» pero «fácil de leer»
Esta iniciativa también recupera el carácter meticuloso —a veces incluso difícil— del escultor. Por ejemplo, en una carta a su sobrino Leonardo, frustrado por su caligrafía, Miguel Ángel le llegó a decir: «No vuelvas a escribirme. Cada vez que llega una de tus cartas me da un ataque de fiebre por el esfuerzo que tengo que hacer para leerla».

De acuerdo con Berterame, el CEO de Studiogusto, para Miguel Ángel la escritura buscaba sobre todo «claridad y respeto hacia el lector». «Por eso la belleza era importante, pero también necesitaba orden», añade, por lo que han buscado que su tipografía tenga «carácter y personalidad» pero sea también «clara y fácil de leer». Por su parte, la Fábrica de San Pedro vaticina que «si la tipografía también hace que la gente quiera conocer más sobre esa historia, habrá conseguido algo importante para nosotros».