Los expertos ponen en la diana la escasez de oferta en materia de vivienda: «Hacen falta casas»
Desde 2021 se crearon 1,2 millones de núcleos familiares, pero solo se construyeron 474.000 viviendas. Los expertos piden construir y explorar otras vías, como el reequilibrio territorial
Dos semanas después del caso Maricarmen, la acampada en la madrileña Puerta del Sol no solo no ha menguado, sino que se ha extendido a las calles aledañas. «Lo que pedimos es tener acceso a una vivienda digna, con todo lo que eso conlleva. No negamos la propiedad privada ni nada de eso, pero es insostenible que te cobren 800 euros por una habitación», explica Britanny Corral, de la Juventud Obrera Cristiana.
La organización se hizo presente bajo una triple concepción. «Como jóvenes, porque queremos emanciparnos y tener una vivienda digna donde poder desarrollar nuestro proyecto vital y no podemos»; como obreros, «porque percibimos que el problema de acceso a la vivienda es una cuestión de clases» y, «por supuesto, como cristianos, porque al final el ejemplo de Jesús es claro. La dignidad humana está en el centro y se vulnera cuando no tenemos una vivienda digna», resumen Corral, cuya presencia en la plaza sirvió también para dar testimonio de fe. «Te presentas, cuentas que estás organizada, que eres cristiana y, la verdad, les ha impactado. “Siendo cristiana, estás acampada aquí”, nos decían». Lejos de retraerse, los militantes cristianos explicaban a los demás cómo su seguimiento de Jesús les ha llevado hasta allí. «Es verdad que, a priori, todos tenemos prejuicios frente a cualquier colectivo que no conocemos. Pero hemos podido explicar con todo el respeto nuestra forma de pensar y que los demás vean la cara de Jesús en la que nosotros creemos».
Decretos fallidos
El anuncio de dos decretos por parte del Gobierno en el ámbito de la vivienda no fue suficiente para deshacer la protesta. Los acampados querían más, pero en realidad obtuvieron menos, porque el Congreso de los Diputados votó mayoritariamente en contra del plan de Sánchez. La negativa de la cámara baja a avalar la propuesta del Ejecutivo ha terminado por convencer a Pedro Sánchez de la necesidad de un adelanto electoral. Los españoles se volverán a encontrar con las urnas el 29 de noviembre.

Para el catedrático de Economía Aplicado de la Universidad CEU San Pablo, Rafael Pampillón, la no ratificación de los decretos se trata de una buena noticia. «La prórroga de contratos o la suspensión de los desahucios», que eran algunas de las medidas incluidas en ellos, «proporcionan tranquilidad y protección a corto plazo a los hogares vulnerables». Sin embargo, «aumenta la incertidumbre de los propietarios y reduce los incentivos para ofrecer viviendas en alquiler. Si para echar a un inquilino tienes que pagarle doce mensualidades, nadie va a querer sacar su casa al mercado». En ese caso, la oferta se reduciría aún más y, por lo tanto, los precios subirían. Al final, lo que se consigue es lo contrario de lo que se pretendía. «Al intentar proteger al inquilino vulnerable, estás excluyendo a los futuros inquilinos vulnerables», advierte Pampillón.
Construir y construir
La receta del catedrático para revertir esta situación pasa por construir muchas más viviendas. «Hacen falta casas», sentencia. Los datos hablan por sí solos. «Desde el año 2021 se han creado en España 1,2 millones de hogares [núcleos familiares]», asegura Rafael Pampillón. En ese mismo periodo, «solo se han construido 474.000 viviendas». Es decir, hay un déficit de 726.000 de viviendas solo en este periodo.
Ignasi Martí, director del Observatorio de la Vivienda Digna de Esade, también corrobora que la construcción de vivienda libre «ayudaría», porque «sin más oferta en las zonas tensionadas los precios no van a ceder», indica en entrevista con Alfa y Omega.
No obstante, el experto advierte de que la construcción de vivienda libre, por sí sola, «no basta. Es necesario, pero no suficiente», porque «el mercado libre difícilmente llegará a los hogares con menos ingresos sin vivienda asequible al lado».
En este sentido, aboga por impulsar las viviendas públicas en España, que «apenas representan el 1,7 % del total» de los inmuebles. «Ampliar ese parque daría estabilidad a quienes el mercado expulsa y, en el caso de aumentar considerablemente ese porcentaje, potencialmente moderaría los alquileres».
El problema es que la construcción de este tipo de casas es un proceso «de décadas, no una medida de legislatura». En realidad, la construcción de cualquier tipo de casas es un proceso de décadas. El motivo es el suelo: «Transformarlo en vivienda lleva años de planeamiento y licencias, por normas locales, autonómicas y estatales acumuladas», explica Martí. «A eso se suma un sector que quedó diezmado en 2008, con falta de mano de obra, baja productividad y costes de construcción al alza».
En este sentido, según los expertos consultados por Alfa y Omega, ayudaría «reducir la burocracia» o «paliar la subida del coste de los materiales.

Casas vacías
Una vía complementaria a la construcción es el reequilibrio territorial. Se trataría de unir la España vacía con aquellas las zonas tensionadas, «como Madrid, Barcelona o Sevilla», apunta Pampillón, donde la «oferta escasea y la demanda está disparada».
No es una vía exenta de retos, porque para desarrollarla, «vivienda y empleo tienen que ir de la mano», concluye el catedrático. Además, es cierto que «el INE contó en 2021 unos 3,8 millones de pisos vacíos, pero la mayoría están donde no hay demanda o se encuentran en mal estado», puntualiza el director del Observatorio de la Vivienda Digna de Esade. En Barcelona, por ejemplo, «el censo realizado por el Observatori Metropolità de l’Habitatge, encontró 10.000 casas vacías, el 1,5 % del parque de la ciudad».
España tiene un problema de vivienda, pero no es el mismo en todas partes. Mientras en las grandes ciudades miles de familias buscan un alquiler que puedan pagar, en pueblos hay casas cerradas, empleos sin cubrir y colegios que necesitan niños. Ha llegado el momento de dejar de mirarlas por separado y de convertir el problema en oportunidad.
Durante años hemos hablado de la España vacía. En tuTECHÔ preferimos hablar de la España medio llena: lugares con casas, empleo y comunidad que pueden recuperar vida si conectamos bien las piezas.
El informe ¿Es posible frenar la despoblación de la España rural?, realizado por EY, retrata esta paradoja. España cuenta con 3,8 millones de viviendas vacías y una parte importante está en el medio rural. Cuando se pierde población, peligran la escuela, el comercio o el transporte; y sin servicios, más vecinos se marchan. Ese círculo también puede recorrerse al revés. Una vivienda vuelve a tener luz, llega una familia, hay niños en el colegio y trabajadores para empresas que no encontraban mano de obra. Vivienda, empleo y acompañamiento pueden ser infraestructura de futuro. Y lo llamamos reequilibrio territorial.
Eso estamos comprobando con tuTECHÔ Rural. tuTECHÔ nació para poner vivienda social al servicio de entidades sociales que acompañan a personas en situación de vulnerabilidad. Esa vivienda también puede ser una herramienta de reequilibrio territorial: una oportunidad para quienes necesitan empezar de nuevo y para pueblos que necesitan nuevos vecinos.
Nuestro trabajo es tender un puente. Desde tuTECHÔ adquirimos y rehabilitamos viviendas y las ponemos a disposición de ayuntamientos, para crear parques de vivienda destinados a nuevos pobladores, o de entidades especializadas en inclusión rural, que impulsan proyectos de repoblación con propósito y acompañan a las familias en su arraigo. Hay municipios con empleos por cubrir, negocios que necesitan relevo y comunidades que quieren seguir vivas. No hablamos solo de personas que ya han atravesado situaciones de exclusión. Hablamos también de prevención: de ofrecer alternativas antes de que la vulnerabilidad se convierta en exclusión (social y residencial). Y no se trata de llevar personas a pueblos para llenar un mapa, sino de abrir oportunidades para empezar una nueva etapa con vivienda, empleo, acompañamiento y libertad para elegir.
Paredes de Nava, en Palencia, fue el comienzo. Con su Ayuntamiento y Talento 58 han llegado once familias: 44 vecinos, 21 de ellos niños. En un año, el colegio duplicó su alumnado. Desde una gran ciudad puede parecer una cifra pequeña. Para un pueblo, puede significar que una escuela siga abierta.
Hoy tuTECHÔ Rural suma cerca de 50 viviendas y alrededor de 200 nuevos vecinos. Si ampliamos la mirada a municipios de menos de 30.000 habitantes, son ya más de 70 viviendas. La oportunidad está en escalar este modelo. España tiene las piezas: viviendas vacías, municipios que quieren nuevos vecinos, empresas que necesitan talento y personas que buscan una oportunidad. Falta conectarlas. Y eso exige sumar ayuntamientos, entidades sociales, empresas, inversores de impacto y filántropos.
Una casa cerrada es un recurso inmovilizado. Una casa habitada es empleo, arraigo, escuela, comercio y futuro. Quizá el reto no sea llenar la España vacía, sino dejar de amontonar las oportunidades en los mismos lugares. Pasar de la España amontonada a la España medio llena.