El Pontífice se ha reunido durante casi dos horas con algunas víctimas de abusos
Se ha comprometido ante ellas «que el mal que sufrieron jamás se repita»
El Papa León XIV ha escuchado este domingo durante casi dos horas, primero en grupo y después uno por uno, a siete víctimas de abusos por parte del clero y les ha reafirmado su compromiso de «garantizar que el mal que sufrieron jamás se repita».
La reunión, recogida por EFE, se ha producido sobre «las 17:30 horas» y en ella ha participado también «Gérard Le Stang, obispo de Amiens y presidente del Consejo para la Prevención y Lucha contra la Pedofilia de la Conferencia Episcopal Francesa», ha informado el portavoz vaticano, Matteo Bruni, en una nota.
Durante el encuentro, el Pontífice ha escuchado «sus historias, el dolor y el sufrimiento que padecieron, a veces, lamentablemente, con la complicidad o el silencio de quienes podrían haberlos ayudado». Incluso ha tenido algunos momentos de oración con ellos.
También ha dedicado unas palabras a los presentes. Según el Vaticano, les ha agradecido «su doloroso testimonio», les ha expresado su cercanía y ha instado a trabajar juntos «para que la comunidad de los fieles sea cada vez más un lugar donde hombres y mujeres de todas las edades puedan encontrar consuelo y sanación».
«Momento extraordinario»
En una rueda de prensa posterior, la víctima de violencia sexual en el centro educativo de Bétharram, Jean-Marie Delbos, ha descrito su encuentro con el Papa como «un momento extraordinario». Ha afirmado haber perdido la fe desde el abuso que sufrió en su juventud, y ha asegurado que este encuentro le dio «una nueva visión de lo que son la Iglesia y el Papa», que le «impactó profundamente».
La selección de los participantes fue criticada por otros colectivos de víctimas que no fueron invitados. Los siete habían señalado que acudían a título personal y que no pretendían representar al conjunto de las víctimas.
«Máxima vigilancia»
La cita se produjo horas después de que León XIV pidiera hoy a los obispos franceses mantener la «máxima vigilancia» frente a la «lacra» de los abusos y continuar los esfuerzos de prevención y reparación.