¿Se puede exigir la destrucción de la partida de bautismo tras apostatar? Lo decidirá Europa y COMECE pide el «no» - Alfa y Omega

¿Se puede exigir la destrucción de la partida de bautismo tras apostatar? Lo decidirá Europa y COMECE pide el «no»

Los obispos europeos explican que estos documentos reflejan «una realidad teológica, no solo cuestiones administrativas» y piden autonomía para la Iglesia

Rodrigo Moreno Quicios
Bautizo de un niño en Irlanda el pasado agosto. Foto: OSV News photo/Gregory A. Shemitz

Después de que se produzca una apostasía, no se destruye la partida de bautismo sino que en ella se añade una nota en la que se explica que la persona ha decidido dejar de formar parte de la Iglesia. Ahora bien, ¿tiene derecho a exigir la destrucción de los documentos que indican que alguna vez fue católico? Es una cuestión técnicamente compleja cuya resolución está prevista para el próximo 1 de octubre por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en el caso C-12/25, «Bisdom Gent».

Bautizos en Irlanda este verano. Foto: OSV NewsVatican Media

A este respecto, la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE) ha publicado este viernes un documento en el que defiende que la legislación europea no debería obligar a la Iglesia a suprimir esas inscripciones. Uno de sus argumentos es que las partidas de bautismo no son una mera relación de personas que pertenecen a la Iglesia. Por eso, las anotaciones que se realizan en sus márgenes para dejar constancia de que alguien se ha distanciado de la Iglesia no convierten estos documentos en «listas de miembros». Según el documento, esas anotaciones responden a exigencias derivadas de la legislación civil y no del Derecho Canónico.

Este borrado afecta a más personas

La COMECE sostiene que borrar una partida bautismal puede tener consecuencias que van más allá de la persona que solicita su eliminación. Podría afectar a la información relativa a padres, padrinos y al sacerdote que administró el bautismo y dificultaría determinadas actuaciones relacionadas con el matrimonio. Los obispos europeos comparan esta función con la de otros registros oficiales cuya información no desaparece simplemente porque una persona deje de identificarse con una determinada realidad.

La decisión también afectará a las personas que se hayan bautizado de adultas. Foto: OSV News/Liam Hoarau, archidiócesis de París

El documento destaca también que los registros bautismales pueden utilizarse como prueba en procedimientos civiles. La COMECE cita casos nacionales relacionados con sucesiones, ciudadanía, inscripción de nacimientos, pensiones y reclamaciones de propiedad. A ello se suma su valor histórico y genealógico para reconstruir la vida de las comunidades locales.

Es también «una realidad teológica»

La cuestión no es, por tanto, únicamente qué ocurre con los datos personales de quien quiere abandonar la Iglesia. La COMECE considera que está en juego también la libertad religiosa institucional. «El registro de los bautismos refleja también una realidad teológica, no solo cuestiones administrativas», sostiene el documento.

Por ello, la organización reclama que el derecho a la protección de datos se pondere con la autonomía de las Iglesias y recuerda el artículo 17.1 del Tratado de Funcionamiento de la UE, que obliga a la Unión a respetar el estatuto de las Iglesias en los Estados miembros.