Terminan las vacaciones de León XIV en Castel Gandolfo
El Papa limitó su agenda para «descansar, rezar, leer un poco más y practicar algo de deporte». Aun así pudo visitar monasterios, comer con pobres y asistir a conciertos
León XIV regresó el pasado lunes al Vaticano tras tres semanas de descanso en la residencia pontificia de Castel Gandolfo, donde redujo al mínimo su agenda pública. Al inicio de su estancia, el propio Pontífice resumió sus propósitos para estas vacaciones en cuatro verbos: «descansar, rezar, leer un poco más y practicar algo de deporte».
Como es habitual durante el verano, las audiencias generales han quedado suspendidas hasta el próximo 5 de agosto y la comunicación vaticana se ha centrado casi exclusivamente en el anuncio de nombramientos episcopales, renuncias y algunos mensajes enviados por el Papa a encuentros eclesiales e internacionales.
Cita con los fieles los domingos
Su única cita fija con los fieles ha sido el rezo dominical del Ángelus en Castel Gandolfo. Sin embargo, el retiro estival no ha impedido que León XIV realizara varias visitas de carácter privado a algunos de los lugares más emblemáticos del monacato benedictino en Italia.

El 20 de julio peregrinó a la abadía de Montecassino para rezar ante la tumba de san Benito y encomendar especialmente la paz en las regiones marcadas por la guerra. Dos días después volvió a sorprender con una nueva salida al santuario de la Santísima Trinidad de Vallepietra y al monasterio de Subiaco, donde visitó el Sacro Speco, besó la rodilla de la estatua de san Benito, siguiendo la tradición, y compartió el almuerzo con la comunidad benedictina.
Conciertos y comida con los pobres
La estancia también dejó espacio para actos culturales y pastorales. El 18 de julio asistió al concierto organizado por la diócesis de Albano en el patio del Palacio Apostólico, un gesto de bienvenida de la Iglesia local con motivo de su presencia en la localidad. Además, durante estas semanas mantuvo abiertos al público los jardines pontificios, una decisión que permitió a peregrinos y visitantes disfrutar de este espacio histórico.

Uno de los momentos más significativos del retiro tuvo lugar el 11 de julio, cuando el Pontífice compartió un almuerzo al aire libre con 200 personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas refugiados, inmigrantes y 35 niños. Sentado junto a ellos bajo los árboles de los jardines pontificios, explicó que quería compartir la mesa «con hambre de justicia y auténtica caridad».
Con su regreso al Vaticano, León XIV retomará progresivamente su actividad ordinaria. El 5 de agosto volverán las audiencias generales y, pocos días después, el Papa viajará a Asís para participar en un encuentro con jóvenes. Más adelante, el 22 de agosto, realizará su visita apostólica a la República de San Marino y a la diócesis italiana de Rímini.