León XIV le pide a san Benito en Montecasino el fin de las guerras - Alfa y Omega

León XIV le pide a san Benito en Montecasino el fin de las guerras

La abadía es un lugar emblemático para este ruego porque fue destruida por lombardos, sarracenos, un terremoto y en la Segunda Guerra Mundial

Rodrigo Moreno Quicios
El Papa ante la tumba de san Benito.
El Papa ante la tumba de san Benito. Foto: Oficina de Prensa de la Santa Sede.

León XIV ha visitado este lunes la abadía de Montecasino, a 130 kilómetros de Roma y uno de los lugares más emblemáticos del monacato occidental. Allí ha rezado ante la tumba de san Benito y encomendado de manera especial la paz en las regiones del mundo marcadas por la guerra y la violencia. Tras un breve momento de oración, el Papa ha compartido el almuerzo con la comunidad benedictina antes de regresar a la residencia pontificia en Castel Gandolfo, donde permanecerá hasta el 27 de julio.

Montecasino ocupa un lugar central en la historia de la Iglesia y de Europa. Fue el primer monasterio fundado por san Benito hacia el año 529, desde donde se difundió la regla benedictina, basada en el equilibrio entre la oración, el trabajo y la vida comunitaria, que ejerció una profunda influencia en el desarrollo espiritual, cultural y social del continente.

El Papa ha pedido por la paz en este lugar que conoce la guerra.
El Papa ha pedido por la paz en este lugar que conoce la guerra. Foto: Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Según el relato de san Gregorio Magno, Benito murió en este mismo monasterio el 21 de marzo de 547 y fue enterrado en el oratorio de san Juan Bautista, en la sepultura que él mismo había preparado, junto a su hermana melliza, santa Escolástica.

Un buen lugar para pedir la paz porque conoce la guerra

A lo largo de casi quince siglos de historia, la abadía ha sufrido repetidas destrucciones. Fue arrasada por los lombardos y posteriormente por los sarracenos. En la Edad Media quedó gravemente dañada por un terremoto y durante la Segunda Guerra Mundial fue prácticamente destruida en la célebre batalla de Montecasino. Tras el conflicto, el monasterio fue reconstruido respetando su diseño original.

El Papa en la abadía de Montecasino.
El Papa en la abadía de Montecasino. Foto: Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Pese a esas devastaciones, la tumba de san Benito ha permanecido como un símbolo de continuidad y de paz. En 1964, san Pablo VI lo proclamó patrono de Europa en reconocimiento a la huella que dejó en la construcción de la identidad cristiana del continente. Años después, Juan Pablo II amplió ese patronazgo incorporando también a los santos Cirilo y Metodio.