Eva Fernández: «Es importante que esta anécdota final no tape todo lo que hemos vivido» - Alfa y Omega

Eva Fernández: «Es importante que esta anécdota final no tape todo lo que hemos vivido»

La veterana periodista asegura que «el Papa se encontraba en casa, estaba feliz, ha sido muy espontáneo. Se ha quedado conmovido de lo que ha visto y escuchado», revela en entrevista con Alfa y Omega. Además, «tenemos buenas noticias, porque hay rumores de que a lo mejor para el Año Santo el Papa le podría gustar acercarse a Santiago»

José Calderero de Aldecoa
Eva Fernández y José Calderero durante la entrevista. Foto Alfa y Omega.

Eva Fernández, corresponsal de COPE en el Vaticano y colaboradora de Alfa y Omega, cuenta cómo ha vivido el incidente del avión papal y las claves del viaje. «No puede tapar los grandes mensajes que nos ha dejado»

¿Qué tal? Buenas tardes. Estamos con Eva Fernández, corresponsal de COPE en el Vaticano. Muchísimas gracias por atender a Alfa y Omega, de la que también eres colaboradora.
—Estoy en casa ahora mismo.

—Estás en casa, efectivamente. ¿Este es su vuelo papa número…?
—Pues creo que 37, pero realmente tengo que recontarlo.

—¿Había vivido algo parecido?
—No, nunca, nunca, nunca. Ha sido una aventura final. Estábamos hablando con compañeros extranjeros. Ha sido un golpe escénico con el que no contábamos. Y la verdad es que va a formar parte de la anécdota de este viaje. Lo recordaremos porque ha sido todo perfecto. Y bueno, pues sinceramente esta parte final no contábamos con ella. No es nada habitual en los viajes papales. Es una anécdota y entendemos que no puede tapar todo lo que hemos vivido.

¿Qué opinas de este primer viaje papal a España, con qué se queda?
—Bueno, la verdad es que cuesta quedarte con algo, esto es como los hijos. ¿A quién quieres más? Hemos visto tantas cosas que se quedan impregnadas en la retina. Yo estoy deseando regresar para tomar conciencia de todo lo que hemos vivido, de todo lo que hemos escuchado, de todos esos rostros que el Papa ha visto y tanta gente que ha interactuado con el Papa de una forma u otra, de un encuentro en otro. Esos testimonios que hemos escuchado en Madrid, en Barcelona, en Gran Canaria y Tenerife. Me quedo con esa seguridad, tranquilidad y alegría que ha notado el Papa. El Papa se encontraba en casa, estaba feliz, ha sido muy espontáneo. Se ha quedado conmovido de lo que ha visto y escuchado. La gran pena que me da, José, es que no vamos a tener la rueda de prensa que estábamos deseando para conocer de cerca cuáles eran sus sensaciones después de este viaje.

—Puede ser una buena ocasión para vivir otro momento histórico y solicitar una rueda de prensa al Papa en Roma.
—Efectivamente, yo creo que esto habría que pedírselo. O si no, como nos hemos quedado sin rueda de prensa, pues puede ser una buena ocasión para decirle que tiene que volver a España. Tenemos buenas noticias, porque hay rumores de que a lo mejor para el Año Santo el Papa le podría gustar acercarse a Santiago y a lo mejor lo tenemos de nuevo cerca de nosotros. Pero es importante que esta anécdota final, que sucede a todos, ¡cuantas veces nos ha pasado que nos hemos quedado en un aeropuerto por overbooking o por tantas circunstancias!, que esta anécdota no tape todo lo que hemos vivido. Además, en parte ha sido bonito porque hemos visto al rey de España cómo se ha puesto enseguida en marcha para solucionar un imprevisto, facilitar que el Papa esta noche duerma en Roma con más rapidez. Es una alegría ver cómo se ha solventado esta solución. Ahora quedan los periodistas, que no sabemos cuándo llegaremos.

—De momento, no estamos mal en la sala VIP.
—Nos han llevado a la sala VIP. Y hemos comido, atención, porque estamos grabando este vídeo a las 20:10, desde las 4:30 horas de la mañana, cuando desayunamos, que no habíamos vuelto a comer. Por eso nos merecemos estar en la sala VIP.

—Le agradecemos muchísimo que nos haya dedicado estos minutos. Le dejamos que siga con su labor. Muchísimas gracias Eva Fernández, corresponsal de COPE en el Vaticano.
—¡Viva Alfa y Omega!