El Papa está ya en Barcelona: «Que nada destruya la unidad»

El Papa está ya en Barcelona: «Que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido»

«Somos fuertes porque estamos unidos», ha dicho León XIV en la catedral de Santa Eulalia durante el rezo de la Hora Media

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
León XIV en la catedral de Santa Eulalia.
León XIV en la catedral de Santa Eulalia. Foto: YouTube.

«Estimats germans i germanes, Amb gran goig començo la meva visita resant l’Hora sexta en aquesta Catedral amb tots vosaltres». Con estas palabras en catalán ha comenzado el Papa León la parte de su viaje a España que transcurre en Barcelona. Durante el rezo de la Hora Media en la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, en la ciudad condal, ha recordado que la Iglesia, «rica de dones y carismas y de la variedad de las historias de cada uno, es ante todo una Esposa amada».

En este sentido, «Dios ama en vosotros y en vuestro estar juntos una belleza y una bondad únicas y sagradas», ha abundado León XIV. Así, la Iglesia «es fruto de un acto de amor que la precede y que viene de Dios y, ante todo, crece dejándose amar por Él, unida, con corazón humilde y agradecido, porque sólo quien se deja amar por Dios puede construir, con los demás, las obras del amor».

«Un clima de familia»

Por eso ha pedido difundir en todos los ambientes, en las familias, en las parroquias, en los lugares de trabajo y de formación, en la curia y en cualquier otro ámbito de vida «un clima de familia, en el que se vive juntos, solidarios, abiertos, capaces de misericordia, de sacrificio, de atención recíproca, de perdón». Se trata de una llamada a «construir armonía y comunión, más allá de toda polarización», y a «trabajar juntos» no como «una elección de estilo», sino como «una necesidad fisiológica, fundada en la gracia concedida a cada uno y a la que correspondemos poniendo en juego los carismas recibidos».

El Santo Padre durante su alocución. Foto: YouTube.
El Santo Padre durante su alocución. Foto: YouTube.

Este modo de ser Iglesia configura un cuerpo en el que «hay miembros más fuertes y otros más débiles; algunos visibles, que desempeñan funciones evidentes hacia el exterior, otros escondidos, que actúan desde dentro, en algunos casos sin detenerse nunca y cumpliendo funciones vitales, sin que nadie siquiera se dé cuenta».

«Estamos unidos»

Por eso, «somos fuertes porque estamos unidos, y estamos unidos porque estamos animados por el mismo Espíritu, el Espíritu de Cristo, comunión para la salvación de todos», ha dicho el Santo Padre. «Por tanto, es importante, para cada uno de nosotros, no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido», ha defendido asimismo.

De ahí que, «en un mundo desgarrado por guerras y divisiones, en una sociedad cada vez más fragmentada e individualista, queremos ser “mártires”, es decir, testigos y profetas de unidad, de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias», ha concluido el Papa en su primera intervención en Barcelona.