Las clarisas de Cantalapiedra organizan Corazonadas para llevar a los jóvenes al Sagrado Corazón - Alfa y Omega

Las clarisas de Cantalapiedra organizan Corazonadas para llevar a los jóvenes al Sagrado Corazón

La Fundación DeClausura premia a estas clarisas por movilizar masas para rezar al Sagrado Corazón. Volverán a convocar a más de mil

Juan Luis Vázquez y Rodrigo Moreno
Tres postulantes han salido de esta iniciativa.
Tres postulantes han salido de esta iniciativa. Foto: Fundación DeClausura.

Un monasterio perdido en medio de la estepa castellana es el enclave que reúne nueve meses al año a numerosos jóvenes para una iniciativa singular: las Corazonadas. «El año pasado se cumplían los 350 años de las revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús a santa Margarita María Alacoque. Se nos ocurrió, al estar fundadas sobre esta espiritualidad, celebrar la Eucaristía por la noche el primer viernes de cada uno de esos meses», de octubre a junio, «proponer a quienes vinieran pasar la noche de adoración y, a la mañana siguiente, recibir una enseñanza sobre el Sagrado Corazón», explica a este semanario la abadesa de las clarisas de Cantalapiedra, sor María Aleluya. Este es el motivo por el que DeClausura —una fundación para dar a conocer la vida contemplativa, ayudar a sostenerla económicamente y rezar con los monjes— ha concedido su Premio Orar de este año a estas monjas en este pueblo de Salamanca que buscan acercar especialmente a los jóvenes al Corazón de Jesús. 

Aparte de rezar, los jóvenes también hablan con las religiosas.
Aparte de rezar, los jóvenes también hablan con las religiosas. Foto: Fundación DeClausura.

Precisamente, la Jornada Pro Orantibus que la Iglesia celebra este domingo lleva por lema la pregunta ¿Por quién eres?, una cuestión a la que las clarisas tratan de dar una orientación. Según los materiales que ya difundió la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal, «Dios es digno de ser buscado y amado por sí mismo», por lo que «situar la vida ante él representa por sí solo un servicio profundo y silencioso, tanto a la Iglesia como al conjunto de una humanidad muchas veces perdida en trincheras de odio y destrucción». En este sentido, la abadesa apostilla que «la gente joven está muy atraída por la adoración eucarística y tienen mucha sed de conocer a Cristo». 

Algunos pasan la noche entera rezando a pesar del frío.
Algunos pasan la noche entera rezando a pesar del frío. Foto: Fundación DeClausura.

Se esperan multitudes

El encuentro que celebrarán el próximo viernes 5 de junio —justo una semana antes de la festividad del Sagrado Corazón de Jesús— promete ser multitudinario. Así sucedió el año pasado, cuando acudieron «1.000 personas» al monasterio del Sagrado Corazón en Cantalapiedra. Además, esta reunión la siguió en línea «gente de México, Nicaragua» y otros países. Aquella ocasión tuvo un cierre tan redondo que, según nos cuenta sor María Aleluya, «lo dimos por terminado». Sin embargo, «la gente nos decía que quería seguir este año». Tras discernirlo comunitariamente, encontrar un aniversario para otra convocatoria no fue difícil porque el próximo 3 de octubre se cumplirán «800 años de la muerte de san Francisco», fundador de esta congregación femenina junto a Clara de Asís. Y empezando por octubre del año pasado, pusieron en marcha esta segunda edición.

Los jóvenes que acuden a esta cita con la oración se pertrechan prácticamente como alpinistas, pues la meseta salmantina tiene sus durezas, y llevan «sacos de dormir, descansan a ratos en una hospedería, toman café o comen algo». Y, en el caso de los más devotos, «¡algunos se pasan la noche entera rezando!». Preguntada sobre si este entusiasmo supone una «sorpresa» para la abadesa, ella más bien lo califica como «un milagro». «Esto no es Madrid ni Salamanca, pero viene gente de toda España, desde Sevilla a Ferrol», celebra. Algo que sucede porque «se va transmitiendo la noticia». A pesar de que «no lo anunciamos mucho», quienes participan «se lo van diciendo unos a otros». Como resultado, «también vienen sacerdotes que traen jóvenes».

Foto: Fundación DeClausura.

La abadesa de las clarisas de Cantalapiedra explica que las Corazonadas no es un mero estallido. Como los peregrinos cuentan con el acompañamiento de «una comunidad contemplativa que vive a los pies de la Eucaristía», esto supone «una escuela y testimonio de adoración». De momento ya ha cristalizado en nuevas vocaciones. No solamente «las tres últimas postulantes vienen de las Corazonadas» sino que «otros han salido a otras comunidades religiosas y al seminario». Y al matrimonio —que es otra vocación— también, pues «una pareja que se casó hace poco nos mandó el vídeo de su boda y en las preces rezaron por nosotros».

Otros premios

Sor Isabel Guerra. Premio DeClausura Conocer
Del monasterio cisterciense de Santa Lucía, en Zaragoza, se reconoce su pintura.

ACdP. Premio DeClausura Ayudar
Apoya la vida contemplativa a través de la compra de productos monásticos y la difusión de su labor a través de la educación.