El libro ¡Eureka! sobre la parábola del tesoro escondido busca «la realidad más valiosa»
Según el vicario Óscar García Aguado, animó a los primeros cristianos a dejar de «mirar al pasado» y recuerda que «nos lo jugamos todo» en la relación con los demás
«Este libro entra dentro de una colección que tiene Editorial San Pablo que se llama Mashal y que son monográficos sobre parábolas del Evangelio», nos explica Óscar García Aguado sobre ¡Eureka!. Es una obra que, según su subtítulo, anima a descubrir «las riquezas de la vida con la parábola del tesoro escondido en el campo». Se presentará el próximo sábado a las 12 horas en la Librería Paulinas en la calle madrileña de San Bernardo y con la presencia del delegado de Cultura de la archidiócesis Manuel María Bru, el director de la colección Quique Fernández y el director de la editorial Rafael Espino.
Al igual que en esta colección hay libros sobre la cizaña o el sembrador, «me pidieron que hiciera un monógrafo sobre esta parábola» del tesoro escondido y que «tiene cosas interesantes dentro de su contexto», nos explica el vicario de las Vicarías IV y V. Para empezar, aquella parábola no está dirigida solo a los católicos de hoy sino también «a los judíos de la época que se estaban convirtiendo al cristianismo y se estaban encontrando con el rechazo de sus correligionarios».
«Lo más valioso es lo que viene ahora»
Frente a las hostilidades del entorno que tenían, de acuerdo con Óscar García Aguado, «esta parábola les dice una sola verdad: “No os habéis equivocado de camino, habéis encontrado lo que merece la pena”». Es decir, Jesús les llama a que «no sigáis mirando el pasado pensando que lo que teníais era más valioso», pues «lo más valioso es lo que viene ahora con Cristo». Un mensaje que necesitaban escuchar junto a este otro: «Cuidado, que ante la persecución podéis veniros abajo».

El autor de ¡Eureka! advierte de que «muchas veces en la vida pensamos que tenemos que lograr algo que es mucho mejor que la fe en Jesucristo», pero esta es una meta falsa. Y explica un segundo sentido de esta metáfora que —como tantas otras— está en el capítulo 13 de Mateo y dice: «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo». Según el autor, «otro significado es la profunda alegría del cristiano», pues «el que encuentra a Dios encuentra la alegría». «Es lo que hace prácticamente idéntico al cristiano y al que encontró un tesoro en el campo», explica García Aguado.
«Nos lo jugamos todo»
El vicario señala que «la parábola nos lanza una pregunta: “¿Cuál es la realidad más valiosa de la vida?”». En su opinión, «donde nos lo jugamos todo es en la relación que tenemos con los demás porque, cuando no son de encuentro y unidad, podemos gozar de muchas cosas pero tenemos cercenada la existencia».
Este libro incluye un prólogo del cardenal José Cobo que García Aguado define como «una deferencia que tiene un padre con un hijo que le pide un detalle». Y detalla que «este libro tiene una guía pedagógica en la que se puede profundizar en Catequesis».